Rutas 5 botas

Cala Deià al Teix ida y vuelta (0-1065-0). Crónica a dos manos…y algo del sábado y domingo…..

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Como ya os ha avanzado el titulo, parte de la crónica tramuntanera de esta semana ha sido concebida a dos manos, cada uno con la suya, por supuesto. Ya lo dice el refrán….”con buena mano, propia, …que bien se escribe”. Ha sido un final de semana y principio de la siguiente largo, agitado y solidario. Cuando esta tarde de lunes me he despedido de Miguel, a eso de las…., da igual, no es relevante para el desenlace final y argumento global de la historia, le he dicho algo así como “mañana no me llames…no voy a ningún sitio de excursión!!!”, ha asentido y con un suspiro profundo, que José ha estado a punto de malinterpretar, ha indicado gestualmente exactamente lo mismo. Siento decirles a mis seis lectores habituales (el SEO parpadea con luz brillante y fosforita la aparición de dos mas), que a diferencia de otras semanas, esta vez no me explayaré en demasía, principalmente por falta de tiempo y ganas e iremos directamente a lo que interesa al personal, separando el grano de la paja y fraccionando asimétricamente tres de estos cuatro días. Como dividimos el grupo en la ruta del viernes, por razones que serán ampliamente explicadas y analizadas en su momento oportuno, Paulino escribirá con ese arte que Dios le ha dado y que liquidó escrupulosamente en su día saldando la deuda, su parte y vivencia de la aventura. Del sábado y domingo añadiré cuatro líneas mal contadas y sobre lo de hoy…….el amigo Toni nos escribirá su particular visión de los acontecimientos a eso del miércoles o jueves.

Andreu propuso uno de sus retos para el viernes, uno de esos que se va marcando paulatinamente este año y que generosamente comparte con los humanos del grupo. Rápidamente confirmaron los tres componentes isleños del Blue Team, Andreu el ideólogo, José y Paulino, (el cuarto, Isi, que siempre esta en nuestros pensamientos, se va peninsulaneando poco a poco y ha puesto un charco, muy mojado, por el medio) y también, María, Miguel y el que esto escribe, yo mismo. Se retraso una hora, la convenida inicialmente, ya que a las 8 tenía análisis de sangre y nos vimos en Consell a eso de las 9 de la mañana. Contento porque me esperasen y con cuatro tubos menos del rojo elemento, analizaba en mis pensamientos la paliza que teníamos por delante. La idea de Andreu era hacer Cala Deiá – Puig des Teix – Cala Deiá, o dicho de otra manera, subir de 0 metros a 1065 y volver a bajar. Para darle mas vidilla al tema en cuestión ya que, igual sentía que le faltaban alicientes, propuso hacerlo subiendo por el Pas Vell de Son Ripoll y bajando por el Pas Nou, el Pas des Falco y la Canal des Raco. Yo me adelante a los acontecimientos y tracé en mi cabeza una subida alternativa y unos Pasos distintos. Una de las razones de mi visita al médico de la seguridad social, era debido a una tensión mínima muy alta que aparte de dolores continuos de cabeza, me producía algún que otro mareo. No estaba dispuesto a que al intentar superar uno de estos pasos, aéreos y expuestos, uno de estos me jugase una mala pasada. Busque escapatorias para evitar esos pasos y las encontré rápidamente. Yo subiría por los Cingles de Son Rullan y bajaría por el Pas de Can Boqueta. Miguel no quiso que fuera yo solo y se ofreció a acompañarme tanto en la subida como en la bajada. A las 10 y 13 minutos de la mañana empezamos a andar desde Cala Deiá, tras tocar el agua y las fotos de rigor. La foto del Blue Team presente mostraba el disgusto de Andreu con sus compañeros de color de camiseta. Mientras la de este, como socio fundador, era de un azul inmaculado, la de Paulino y José era amarillo fosforito. Ya lo dice la canción “ No hay campo sin grillo, ni m……… sin amarillo”. Andreu no quería ni posar con los dos palomos cojos. Camí des Ribassos, Refugi de Can Boi, Hotel Es Moli y foto de Paulino y mía en la parada de taxis llamando para preguntar tarifas. Alguno, siguiendo la coña de la semana anterior, no lo tenía muy claro. Ya en el sendero empedrado en el que el cartel indicador marca es Teix y Valldemossa, seguimos nuestro ascenso. Merendamos una vez salimos del primer bosquecillo y los ojos de Paulino y María se entrecruzaron, sonrojándola, una vez ella miraba, disimuladamente de reojo, a un corredor que nos saludaba a su paso. Paulino la había pillado in fraganti babeando mientras observaba esas piernas, esos brazos, ese culito…….

Proseguimos nuestro camino y llegamos a la pica que marca la bifurcación de caminos. A la izquierda el sendero del Pas Vell de Son Ripoll, a la derecha los Cingles de Son Rullan. Mientras Miguel y yo vamos subiendo, lengua fuera, respiración acompasada, alguna que otra foto, mientras zigzagueamos curva a curva, os dejo con el relato de Paulino y su particular visión de su momento. Por lo demás, coincidiremos de nuevo los seis arriba y continuaremos el camino juntos.

“ Desde la Pica de Piedra que sirve como depósito de agua nos separamos de Abu y de Fer para iniciar la subida del Pas Vell de Son Ripoll,  más tarde volveremos a encontrarnos en el Camí de L’Archiduc. José , Andreu, María y un servidor comenzamos a transitar por una ladera que cada vez se vuelve más vertical, atravesando el bosque de encinas , para llegar hasta la base del acantilado. Aunque llevamos GPS, vamos encontrando fitas que nos indican la dirección correcta hacia nuestro objetivo.

La verticalidad comienza a ser muy acentuada a medida que nos vamos acercando al punto que indica el comienzo del paso. En bastantes ocasiones hemos de hacer uso de las manos para progresar por el senderillo que nos acerca a la base del Pas Vell. Las vistas , a pesar de la niebla, son maravillosas, tanto de la Foradada como del pueblo de Deia.

El comienzo del Paso está marcado por una repisa en donde se han tallado unos escalones en la piedra, lo que facilita enormemente el poder superarlo. A partir de aquí las grimpadas y trepadas no nos dan tregua y entre repisa y repisa aparece algún balcón desde donde podemos disfrutar de las fantásticas panorámicas que se reflejan en las fotos.

Una vez hemos llegado al final del Paso, intercambiamos opiniones acerca de la dificultad de la travesía que hemos hecho y la opinión de todos es que únicamente la gente con vértigo debería abstenerse de realizar esta ruta que técnicamente no representa ningún problema para Esquirols si algún día deciden realizarla.”

Una vez en el Camí de l’Arxiduc nos encontramos de nuevo y comentamos las jugadas respectivas. En esta ocasión, a diferencia de la tarde, llegamos Miguel y yo en primer lugar. Mientras yo les aseguraba que había tomado la mejor decisión subiendo por los Cingles, tras un par de mareos en el movimiento de cabeza de abajo a arriba y la vista del vacío, quedo claro que un día nos llevaran a hacer el Paso. A Miguel porque no lo pudo hacer y le tiene ganas y a mi, en cuanto se me estabilicen los números altos y descompensados que me da el aparatito y desaparezcan los jodidos mareos.

Nos quedaba un rato todavía para llegar al Puig des Teix y tras reponer fuerzas con un par de almendras y algún que otro plátano, reanudamos marcha. El día estaba siendo muy bueno, climatológicamente hablando y no se adivinaba ningún cambio brusco extremo. En esas estábamos, cuando sin recordar exactamente porque, salió lo de Yellowstone y la asociación automática de ideas, con Paulino Yogui y José Bubu. Cima del Teix, foto de grupo, comida, un ropit saltarín y el tiempo que empieza a cambiar de forma alarmante. Viento y frío. Delante nuestro observábamos una niebla que crecía ante nuestros ojos, poco a poco se hacía mas densa y subía peligrosamente. Casi sin darnos cuenta, pisábamos ya la cima del Puig des Vent y enfilábamos la canal de bajada, una vez superados los metros de ancha cresta de la cadena montañosa. Llegaba el momento de la segunda separación del día. Esta vez no todos lo teníamos demasiado claro. La niebla era bastante espesa y las dudas aparecían en nuestros gestos y movimientos. Andreu llevaba el track y estaba seguro de encontrar los Pasos. Yo llevaba el mapa de Alpina, Miguel el View Ranger en el móvil y solo teníamos que seguir las fitas que bajaban por una pequeña canal para desembocar en el Camino del Pas de Can Boqueta,………o al menos eso era lo que nos había indicado Paulino. Nos despedimos de nuevo y Miguel y yo empezamos a descender por ese caos de rocas, piedra suelta y niebla, mucha niebla. Una fita, dos,….la siguiente, otra,…”allí veo una”, “aquí hay otra”…hasta que……….¡¡¡¡¡desaparecieron!!!!!. Mientras Miguel y yo andábamos perdidos por la cara norte del Puig des Vent, sa Galera y montañas de la zona, os dejo con Paulino y sus Pasos:

Volvemos a separarnos para ir en busca del Pas Nou, el GPS nos ha jugado una mala pasada y nos ha hecho descender erróneamente unos cien metros por debajo de la ruta correcta. Volver a encontrar el paso adecuado supone un esfuerzo titánico para algunos de nosotros. Localizada la senda correcta vamos a buscar el primero de los tres objetivos: “ el Pas Nou “. Es curioso comprobar que cuando transitas por sendas peligrosas las conversaciones y las bromas cesan al instante. Hasta alcanzar el Paso , el silencio se apodera del grupo y no nos abandona hasta que lo alcanzamos, momento en que un suspiro de alivio lo sustituye. Con el ánimo recobrado por saber que vamos por buen camino nos dirigimos al Pas del Falcó, teóricamente el Paso más aéreo. Sin embargo la niebla que cubre Deiá le resta espectacularidad al mismo ya que no se percibe en ningún momento la sensación de vértigo que en ausencia de las nubes seguramente nos invadiría. Para cruzarlo nos ponemos los arneses aunque la verdad es que creemos que no son necesarios.

Culminado el segundo objetivo de la tarde enfilamos hacia el Canal des Racó, tercero y último. Para mí ha sido lo más interesante del día ( bueno el Canal y el Pas de Fussimany que nuestro amigo Fer se encargará de relatar ). A la verticalidad del descenso se une el peligro constante del desprendimiento de piedras, y recalco lo de peligro porque ciertamente fue peligroso. Menos mal que sólo éramos cuatro personas los que descendíamos y pudimos protegernos a medida que destrepábamos la canal. Felizmente sin percances reseñables alcanzamos la base con la tristeza de no poder apreciar la magnificencia del Penyal des Racó que se alza majestuoso ante nosotros y que la niebla nos impide el apreciarlo en todo su esplendor.

Desde aquí nada más que contar que no conozcamos ya. Descenso rápido hacia Deia dirección torrent des Racó para encontrarnos con nuestros amigos esquiroles ( nunca mejor dicho) que nos deberían estar esperando en el Bar Sa Font. Pero ….¡¡¡Ohhhh sorpresa!!!, al llegar al Bar no hay nadie. Tras un primer análisis llegamos a dos conclusiones: o que debido a la “ niebla” se han perdido o, y eso sí que nos pone un poco en tensión, han tenido problemas. Rápidamente cogemos el teléfono y contactamos con Abu que, para alivio de todos, nos confirma que se han “ perdido “ y lo pongo entre comillas porque seguro que Fer nos contará su versión de lo acontecido desde el descenso del Puig des Vent y su llegada tumultuosa a Deia……

Adelante Fer te toca contar tu versión que sospechosamente es idéntica, palabra por palabra a la que contaría más tarde el Abu. Parecía como si se hubieran puesto de acuerdo en contar lo que les interesaba y omitir ……bueno ya lo dice el refrán : “ lo que pasa en la montaña se queda en la montaña”. Aunque el Abu tenía una sonrisa burlona en la cara ……..…”

Mientras Paulino y compañía, como habéis podido leer, acababan felizmente su travesía y además, todavía tenía tiempo y ganas de ponernos a Miguel y a mi a caldo, montándose películas de las que no era guionista, mi compañero y yo buscábamos algún tipo de referencia por todos los lados. La niebla era espesa y apenas visualizábamos donde nos encontrábamos. De pronto, como por arte de magia y tras leer nuestros pensamientos, el cielo se abría y durante unos largos segundos, todo a nuestro alrededor se iluminó y pudimos observar las paredes verticales a izquierda y derecha. Nuestro gozo en un pozo. Visualmente, no teníamos ni idea de donde nos encontrábamos. Nuestra cara era un poema, bueno, pero un poema. Mientras le dábamos vueltas a la idea de volver a ascender hasta la altura que nos habíamos despedido de nuestros compañeros, girábamos alrededor de la última fita encontrada. Hacía abajo el acantilado era perceptible, hacia la derecha la nada. Pensando que igual habría que pasar la noche por ahí mientras intentábamos marcar nuestra posición en el mapa, decidimos subir diagonal izquierda unos metros. Habíamos perdido bastante tiempo. Tras unos minutos de visibilidad nula y desorientación, encontramos una fita. La alegría fue inmensa. Estaba muy alejada de la última vista y prácticamente fue la intuición y nuestros conocimientos los que nos llevaron hasta ahí. Rápidamente aparecieron nuevas fitas y alguna que otra flechita roja de Pep Torrens. El seguirlas no fue sencillo, metidos como estábamos en un terreno demasiado sucio. Las nieves y lluvia del invierno han dañado muchísimo la zona. Baja, sube, trepa, destrepa, era un no parar de añadir dificultad a la ya complicada travesía. A medida que iba superando adversidades, intentaba recordar mentalmente todos los pasos que yo conocía de la zona. Los hechos y los documentados. La razón era evidente, seguía sin sonarnos absolutamente nada. Yo, a esas alturas del partido, tenía claro que lo del Pas de Can Boqueta naranjas de la China. Se trataba de intentar adivinar hacía donde nos llevaban aquellas flechas de Pep. Tras girar a nuestra derecha y empezar a descender por una canal rocosa, lo tuve claro. “Miguel, ya se hacía donde nos dirigimos”. “¿Hacía..? inquirió rápidamente. “Pas den Fussimany” le dije , mientras cantidad de imágenes me venían a la mente tras documentar en su día el Paso en cuestión. Guardamos los palos y con cuidado fuimos descendiendo encajonados entre las rocas. Hicimos una pequeña travesía en diagonal derecha adivinando ya un gran patio a nuestra izquierda. Yo seguía ensimismado en mis pensamientos, cruzando los dedos para que la dificultad que visualizaba en mis imágenes del punto complicado del Paso, fuera menor que en la realidad. Llegamos rápido a la travesía en pared, no diría que lisa porque tiene un par de redondeados resaltes para los pies y algún que otro apoyo de manos, pero casi. Miguel la supero con cuidado, rápido y sin ningún problema. Mientras observaba sus movimientos, cometí un error de principiante para alguien con mis mareos. Mire hacía abajo y la niebla no me impidió ver la posible caída. Joder que patio. Haciendo caso omiso a esas sensaciones, me encontré en un abrir y cerrar de ojos en la pared. Había superado el primer pasito y me encontraba anclado en la mitad del resalte. Los dos pies bien apoyados y la manos derecha agarrada a un buen agarre. La izquierda apoyada en la pared, palpando por esta el siguiente punto de apoyo. Y ahí estaba, sin moverme, sin poder moverme. La imagen del vacío hizo que me diera un nuevo vuelco la cabeza y apenas veía de forma borrosa el siguiente paso. Fueron unos segundos, digo minutos, de tensión no disimulada. “No puedo” decía. “Claro que puedes” decía Miguel. No se si lo decía convencido o obligado por las circunstancias, con el agobio de pensar que si yo no pasaba……se veía durmiendo allí. Yo, al mismo tiempo, me decía a mi mismo “Niño, solo hay dos opciones, o pasas o…pasas. No hay otra salida”. Y allí seguí colgado, de cara a la pared, mareado cada vez que miraba a mi izquierda buscando el siguiente paso. Ese siguiente paso, era una pequeña hendidura en la roca, medio inclinada, que no ofrecía demasiadas garantías. Daba la impresión de escupirte hacía afuera. Si ya era un paso de fe en circunstancias normales, no se como catalogarlo con vértigo. A esa tenebrosa sensación, se le sumaba el detalle, nimio, que no había agarres para las manos a la izquierda de mi cabeza, tan solo puntos de apoyo,……para mantener el equilibrio. Entre el “venga, vamos” y el “espera, que voy” volvimos a dejarnos unos minutos. A Miguel se le ocurrió la feliz idea de utilizar esa maravillosa cuerda, que siempre llevamos con nosotros y anudarla en algún lado. Yo, cara a la pared, en el pequeño apoyo de los pies sobre el abismo, no veía claro lo que pretendía. No había forma de montar un pasamanos. Paso la mitad de la cuerda por un anclaje que encontró al final del paso (demostrando que debía haber otro en el otro lado, que no vimos, para asegurar la travesía) y me lanzo la cuerda. Yo la así con fuerza con la mano derecha y tras un par de tirones, donde me cerciore de su solidez, pim pam toma lacasitos…dos pasos, pie izquierdo y pie derecho y pasé al otro lado. Miguel todavía estaba recobrando su posición tras darme la cuerda y ni siquiera me vio superando ese primer tramo del Paso den Fussimany. Miguel, como siempre, estuvo de diez dándome ánimos para superar el Paso. A partir de ahí, foto del menda, con una cara desencajada y la boca seca, una pequeña travesía horizontal bordeando el precipicio y el último y definitivo tramo del Paso en cuestión, una chimenea en caída diagonal donde hubo que extremar las precauciones. Contentos y dichosos por el Paso superado, rápidamente volvimos a la realidad mas espantosa, seguíamos a bastante distancia de Deià y de nuevo, no había fitas que seguir. Si la primera flecha roja del Paso la encontré yo, en esta ocasión, Miguel tomo la decisión de remontar un pequeño resalte e ir a buscar una rosseguera a nuestra izquierda evitando la torrentera que teníamos delante. Tras un sinfín de minutos bajando y bajando por un caos de rocas, piedra suelta y restos de ramas y troncos arrancados por los temporales invernales, llegamos a la parte baja del bosquecillo y a divisar la parte alta de Deià. Penúltima adversidad del día, acceder desde ahí al pueblo. Parece un pueblo sitiado por el enemigo o en su caso contrario, defendido por los habitantes de las huestes adversarias. Todos los accesos están cerrados, vallas, rejillas, letreros de Propiedad Privada y Caminos sin salida. Evitando importunar a algún vecino, evitamos las prohibiciones y dimos vueltas circulares como en una película mala de miedo, volviendo al lugar de partida. Aquí se nos fue demasiado tiempo y todo el buen humor que nos quedaba. Llegó la llamada de Paulino, que habéis leído antes, nuestra respuesta y tras un par de idas y venidas mas, conseguimos salir a zona conocida un poco mas arriba del cerramiento con puerta metálica, reja y candados del Camí des Torrent des Raco. Bar sa Font, una Estrella de pie en la barra y ya con Paulino, bajamos por el Camí des Ribassos a Cala Deià para cerrar la circular y concluir el reto. Andreu y José habían bajado a por su coche poco antes y ya no nos vimos. Recogieron a María en su subida y así, varias horas después del inicio, dos coches y seis personas, cansadas, abandonaban Deià con las primeras luces, artificiales, del día…., o sea, noche cerrada. Al día siguiente, sábado, sería otro día, también de excursión, pero otro día……..

A las 7 menos cuarto del sábado sonó el despertador y ese detalle evitó que me despeñase precipicio abajo, tal y como venía soñando toda la noche. Teníamos reserva en C’an Gallet a eso del mediodía, con la excusa de juntarnos a una buena mesa y darle a Toni nuestro regalo de Esquirols ya que así lo habíamos decidido en su día. Era un dibujo hecho a mano, un dibujo de una artista novel y que seguro dará mucho que hablar en un futuro próximo. Un Jaaf auténtico, firmado y con denominación de origen. Para hacer tiempo y estirar un poco las piernas, la propuesta única sugerida fue hacer el Galileu por el Pas de sa Rebollada y bajar por ses Voltes. Eso hicimos. Genial volver a coincidir con Pep Lluis por allá arriba, tras un tiempo que nos ha tenido abandonados con sus Pirineos y su Puig Major alpino. El amigo Bernar estuvo especialmente inspirado con sus ocurrencias y su humor inteligente, pero sintiéndolo mucho y sin que sirva de precedente, después de cuatro días quemando oxigeno, he olvidado completamente sus dimes y diretes. Bloqueo creativo le llaman algunos. Hasta los huevos de escribir, dicen otros. Muchísimo frío en la cima del Galileu, algo de nieve y ventisca. Bajamos con cuidado por las resbaladizas piedras de Ses Voltes y al llegar a la carretera, decidimos seguir por ella. Bastante gente que había decidido ahorrarse la excursión, no obviaron la cita de confraternización con el menú de arroz brut. 26 éramos comiendo. Un éxito. Tras los postres se realizo la entrega del regalo y por lo que parece gusto bastante. Gran detalle de todos nosotros, Esquirols de Consell. Cada vez que nos paremos por allí, podremos observarlo en un lugar de relumbrón dentro del establecimiento, al calorcito de la chimenea, presidiendo la sala. No quiero despedir el sábado sin una mención especial a los amigos que trajo Sandra, algún@ con bata blanca bajo los polares, para compartir el día. Un verdadero placer…en automático.

Tras un par de horas en el sofá de casa y el sueño recurrente de la noche anterior, sonaba el despertador a las 5:45 y comenzaba un nuevo día de montaña y compañerismo. En este caso, la mayoría de nosotros nos habíamos comprometido a través de Miguel, a hacer de voluntarios en la Mancor Xtrem – Massanella – 2015. 7 de la mañana, plaza de Mancor, asignación de voluntarios, tareas y ubicaciones. Me toca subir con José y Juanpe a la balconada del Puig de Sa Font justo en el inicio del Cingle Verd. A Marian le toca irse con ella misma a algún lugar de la ruta. A Manel, mas de lo mismo. Andreu, Antonia y Mar comparten momentos en las casas de Neu de Tossals. Aina, Barbara y Gaby,………mejor no escribir nada de la Santísima Trinidad. Tras escuchar a Paulino, Miguel y Monika cantando la cancioncilla desde el Puig de Tossals Verds, nos acabamos la botellita del orujo artesano mientras disfrutamos, cada uno a su manera, de una jornada increíble de generosidad y montaña. Aplausos, ánimos, gritos varios, fotos……..

Tras degustar una torrada con la organización en Mancor y recibir un obsequio conmemorativo, nos despedimos de la mayoría con la ilusión de no vernos………hasta el sábado que viene. Con la minoría todavía me quedaba una última muesca de mi revolver. Una última salida de este Tourmalet montañero particular, cuatro días subiendo piedras……………

La historia del lunes, la que acabamos de vivir hoy, la escribirá Toni del Bestard en los próximos días….., a mi dejadme en paz, no me llaméis mas………

Mis fotos del día del Teix

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Un Blue team de fosforito….Yogui!!!

Vídeo de Paulino

 

Mas fotos de Fernando, Galileu el sábado

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Posando tras haber coronado la Crianza de Dalt…..o, no?

Sigo con fotos mias del domingo, en la Mancor Xtrem – Massanella – 2015. Esta galería es de paisajes y nosotros…………

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Oteando el horizonte en busca de…….corredores de montaña

 

Y hasta aqui mis galerías de estos tres días. Si alguien quiere ver la galería con las fotos de los corredores, que la busque por el FB de Esports Altura Club que igual las encuentra.

Os dejo con las fotos de Miguel

Las fotos del Viernes

Caminando hacia la cima del Teix
Caminando hacia la cima del Teix

Un sábado muy entretenido

De camino a ses voltes des Galileu
De camino a ses voltes des Galileu

El vídeo de Cuellar

5 Comentarios

  • AndreuQ

    Me ha gustado la “crónica-mix”, ha estado muy acertada en la manera de unir experiencias y colocarlas cada una en su lugar correspondiente.
    Agradezco al cronista mayor que no se haya explayado en demasía porque se me hacía la hora de comer y pensaba que me quedaba sin tiempo.
    Lo de “Yellowstone” vino por lo del color de los ‘esquiroles’ del “Blue Team”. Se fue Isi y me he quedado solo… pero yo seguiré firme aunque tenga que ser portero y delantero a la vez de este pequeño equipo. Fer, recuperate pronto que os espero a ti y a Melga para hacer el “Pas del Sineuer” y así podrás sacarle provecho a tanta camiseta azul que dices tener por el arcón. Estad atentos que la próxima semana tenemos nuevo reto 0-1000-0.

  • melga

    Leyendo tus palabras me viene a la memoria cada paso que hemos dado en este viacrucis de cuatro días, que como mínimo nos dará una ligera idea de lo que nos espera este verano. Cada una de las salidas nos ha dado algo que recordar, el viernes un calor subiendo por los sigles, y emociones fuertes en la bajada, el sábado la camaradería que da juntarse un montón de gente con mesa y mantel compartiendo comida y risas, el domingo ver como hay gente dispuesta a sufrir y de que manera para conseguir un reto, viendo los corredores como llegaban a la cima de Tossal Verds solo se le puede decir bravissimo, Y el lunes otra vez subiendo junto con Toni, Fernando, Jose y Catalina Dalmau al puig de n´Ali, nevando en la cumbre y resguardados bajos las grandes rocas que conforman la cumbre. Así que no es raro que hoy sienta el cansancio acumulado de estos días. Pero aun tengo ganas de mas, hasta el sábado cabras.

  • Catalina Dalmau

    No me puedo creer los pasos que estais dando durante el fin de semana y el Lunes….., tan frescos como si el fin de semana hubierais estado al SOFA todo el dia!!, bueno, el Lunes estaba fresquito en el Puig de n’Ali . Fue un dia fabuloso con vuestra compañía, de verdad, es un placer “trescar” amb 4 homes com voltros.
    Como dice Melga, aun tengo ganas de mas. Hasta la próxima amigos.

  • paulino

    Fernando…te admiro!!!. Increíble tu forma de describir lo sucedido este largo fin de semana. Espero que Manel, envidioso compulsivo, tenga la decencia de manifestarse en este foro y felicitarte. Nadie como tú puede plasmar las experiencias montañeras con tanto detalle.
    Desde aquí propongo que se tengan en cuenta los pasos de montaña que hemos hecho para próximas salidas, no van a decepcionar a nadie.
    por lo demás Andreu ya me ha dicho el próximo 0-1000-0……….poneros los cinturones que despegamos!!!!!!!!!!

  • bernar

    buenisima las cronicas. Estoy con Andreu que se solapan de coña. en cuanto a las rutas, me hubiera gustado estar en la del viernes porque aquella zona me encanta y me queda algun que otro paso por hacer (pocos pero alguno queda, ejejeje). Del sabado nada que decir, por muy hecha que esté, ir por galileu es siempre un placer. Una critica, las rutas entre semana no las documenteis porque los que no podemos ir nos morimos de envidia!!! cagon to!!

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