Excursiones,  Playas y calas

Cap Andritxol, Caló d’en Monjo y Puig Gros

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Menos mal que el sentido común, el menos común de los sentidos, se va extendiendo como un manto que lo cubre todo por los que quedamos del grupo en verano, aguantando la vela encendida, último reducto de los irreductibles excursionistas. Yo sugiero y le voy poniendo un poco de emoción a las propuestas pero luego a la hora de las votaciones, se va notando el paso de la semana. El jueves, los más rápidos en escribir sus comentarios, se envalentonan y votan lo novedoso y más o menos complicado. El viernes, una vez comprobado que las previsiones sobre el tiempo no engañan y no han sufrido apenas variación sobre lo esperado, la gente recula y se les empieza a ver el plumero….conservador y sensato. Eso de leer sobre “excursión más cortita, calas, brisa marina y bañitos” se les queda incrustado en el subconsciente y algunos, aún a regañadientes por eso de quedar retratados, van cambiando el sino de la votación y se decantan por la sugerencia más fresca. Yo aliviado, voy escribiendo pinceladas subjetivas intentando motivar a la gente hacia mi elección adecuada. Siempre hay alguno que pone el grito en el cielo y descubre la sibilina actuación pero ya es tarde y la urna se ha cerrado. Recuento y al mar que nos vamos!!!

Cinco salíamos de Consell con uno de ellos desayunando todavía los restos de su fiesta nocturna, en plan vaca pirenaica regurgitando y sin muchas ganas de ir contándonos sus batallitas de cena de quintos. En Palma esperaban un par más, una de ellos la única fémina del día. Rápidamente llegamos a tierras de Paguera, concretamente a Cala Fornells y aparcamos el coche unos metros más arriba, en el pinar al fondo de la cuesta que sube del Petit Hotel Cala Fornells. A esa hora ya, por mensajes de WApp y comentarios de Facebook, nos habíamos enterado que unos diez o doce delfines habían quedado varados en la Bahía de Alcudía.

Empezamos a andar justamente en dirección contraria a lo que me aparecía escrito en el texto crónica que llevaba conmigo. No era novedoso, lo solemos hacer, somos así de impacientes. Es escuchar la voz de “adelante” y cada uno sale andando hacía un sitio distinto. Nos miramos y disimuladamente sin decir nada observamos hacía donde se ha dirigido más gente y hacía allá que nos vamos. Como normalmente el que sale disparado hacía algún sitio es el que no lleva mapa ni track, sino que lo hace cual perro al que le sueltan la correa y sale jadeando moviendo la cola, acaba sucediendo que no hay forma de acertar con los senderos o caminos correctos. Ese que mueve la cola suele ser el que al cabo de unos pasos se da la vuelta y mirando al grupo dice algo así como “esto no es serio, acabamos de empezar y ya no sabemos donde estamos”. Cuando nos dimos cuenta de donde estábamos ya habíamos llegado al Caló d’en Monjo. Recordaba haber leído algo sobre los acantilados y una “Olla”, por lo que rodeamos el Caló y ascendiendo por un senderillo llegamos rápidamente a la parte alta de los acantilados. Desde allí nos acercamos a ver, desde las alturas, esa entrada de mar que dibuja una forma muy curiosa con las paredes verticales. Primeras vistas de Las Malgrats y de la excesiva y asquerosamente edificada Santa Ponsa en toda su primera línea. Todavía podíamos divisar grúas inmensas amenazando con seguir devorando territorio. Retrocedimos sobre nuestros pasos y bajamos al Caló d’en Monjo. Mientras parte del grupo ya se estaba poniendo los bañadores para disfrutar de las aguas transparentes de la cala y de una pradera de posidonia espectacular, Miguel, Paulino, Monika y yo ascendimos por el lateral de la cala hacía un peñasco desde donde pudimos observar la cala en todo su esplendor desde una perspectiva única. Pasamos por encima de la cueva marina que se ve en la bocana de la cala y disfrutamos de vistas espectaculares del escar del Caló. Bajamos a la cala y nos unimos a los compañeros de baño. Agua increíble, fresca y lo más brutal de todo, apenas cuatro gatos y dos maullidos ocupaban con nosotros semejante paraíso. Debió gustar el Caló a los compañeros de cordada ya que la cantidad de adjetivos calificativos resaltando la excelencia del lugar así lo indicaban. Cuatro fotos lamentables del grupo en cuestión, por los bañadores, por las posturas, por ponerse cremita unos a otros, por el bañador de Libero, por…..y con las mochilas de nuevo en los hombros proseguimos nuestra excursión. Ahora tocaba la parte dura del día y a fe cierta que el calor hizo mella en la mayoría de nosotros. Ascendimos en dirección al cap Andritxol y a la Torre del mismo nombre. Desde ese lado de los acantilados, observamos imponentes vistas sobre Camp de Mar y toda su bahía. Era curioso notar, si cruzábamos esa valla horrorosa del término de Calvia a la zona de Andratx, como una brisa marina fresquita nos hacía olvidar por unos minutos el calor que a esa hora caía con mucha fuerza. Más fotos en el vértice de los acantilados, vuelta alrededor de la Torre y bajamos por el sendero dirección a Camp de Mar para desviarnos a la altura de una verja cerrada, dirección al Puig Gros. Una vez arriba, tras haber superado la última dificultad del día, vistas sobre la Torre desde una nueva perspectiva y bajada siguiendo fitas, medio campo a través, sin hacer, de nuevo, ni caso al texto ni al mapa, hasta encontrar una pista estrecha que en dirección descendente nos dejo en la carretera al principio de Cala Fornells. La primera Cala por la que pasamos fue la de el Caló de Ses Llisses. Era pequeñita y había bastante gente por lo que decidimos seguir hacía Cala Fornells apenas cien metros más arriba. Allí nos bañamos y comimos. Lástima de la foto de los cuatro del apocalipsis saltando al agua, con el miedo que me mojaran la cámara disparé demasiado rápido y enfoqué de pena…putada!!!. Acabamos la jornada en la terraza de un bar pocos metros antes del parking del pinar donde habíamos empezado la ruta circular por la mañana. Desde allí, aire acondicionado a tope, música de Barricada y vuelta a casa pensando que el próximo día todos deberíamos acudir con unos tirantes como los de Libero, menudo crack!!!.

CIMG0122
Voy a por tiiiiiiiiiiiiii!!!!!!

8 Comentarios

  • melga

    Magnifico lo del perro que le sueltan la correa, fotos estupendas y ya pensando en lo que se avecina, jueves puesta de sol romántica con los gayslor en la desembocadura de pareis

  • paulino

    Me preocupa lo de Gaylors, tanto va el cántaro a la fuente…..
    El jueves en Sa calobra iremos de machotes. Por cierto este domingo mediodía había un incendio en Escorca, el puig gros. Pep Lluis estaba por ahí

    • AndreuQ

      El jueves hay posibilidades de que haya una ‘quedada’ con tono arcoiris y vosotros seréis el blanco ya que aparecéis demasiado insinuantes en muchas de las fotos.
      He visto una cuenta de feisbuc (si lo traducimos del mallorquín es algo así como: “hacéis la estructura”) que se llama ‘Puesta de sol bajo el arcoiris de Sa ChueCalobra’.

  • monika

    Fer ,eres un crak de las crónicas,y el Abu tiene razón con lo de perro ,describe la imagen a la perfección,y encima no sudas vapores alcohólicos como algunos,no se puede pedir más 🙂

  • paulino

    Y una cosa más, Flipo en colores de que el/la excursionista más sexy de la jornada no aparezca en ninguna foto en Bikini. Eso demuestra que el fotógrafo en cuestión es Gay hasta las trancas, pero muy gay

    • AndreuQ

      Lo que es es un egaysta sin más, perdón egoísta.
      Yo creo que el jueves voy y vuelvo a pié, me dáis miedo.
      El próximo sábado libro pero como no aparezca ninguna hembra a la salida, me vuelvo a casa y me voy sólo por la montaña.

  • Juanpe

    Buena cronica y buenas fotos, me alegro que lo pasaraís bien… yo este jueves no puedo y el finde tampoco, ya me han enganchado en el curro para hacer guardias y me toca este… en fin os leere con envidia y esperaré al siguiente…

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