Alta Montaña,  Excursiones,  Grandes rutas,  Rutas 5 botas,  Viajes por otras tierras

Circuito Pass’Aran agosto 2019, por Fernando Alomar

Impactos: 36

PASSARAN – FERNANDO ALOMAR

La previa. No voy a mencionar ningún nombre en esta crónica porque a) Nos reconoceréis/nos (re)conocemos de sobra. b) Sobre todo porque el mejor recuerdo que me ha quedado, de los muchos excelentes, es que hemos sido un equipo, con mayúsculas. Sin un líder claro, como comprobó el chaval andaluz de Montgarri, pero con muchos kilómetros y toneladas de sentido común a nuestras espaldas. Tres franjas de edad, cuarentones, cincuentones y sesentones; estados de forma variados, amistades más/menos muy/poco longevas y un interés común. Estirar/castigar las piernas, respirar aire limpio, disfrutar de paisajes des- o poco conocidos, hablar, compartir experiencias, reír, sudar, beber, comer, dormir. Soportar las virtudes de los refugios de montaña –la vidilla, la camaradería, la ubicación-; y capear sus desventajas –los atiborrados dormitorios comunales de 8 a 20 plazas, las duchas y comidas cuarteleras, los ronquidos, las flatulencias, las incontinencias urinarias nocturnas, los madrugones. Y sobrevivir a los gabachos, esa raza tan peculiar.

Día 1- Montgarri – Estagnous. No recuerdo la frase exacta del andaluz cuando se desesperó al intentar apuntar nuestros datos y darnos los obsequios del forfait, pero fue algo así como “¿Pero alguien manda en este grupo?”. Sonreímos, como no. No arrancamos temprano por el trayecto desde el hotel de Vielha, y un despiste muy inicial en la ruta nos hizo perder unas decenas de minutos adicionales que pagamos a última hora de la tarde, cuando el calor y la desaclimatación nos dieron un buen zarpazo. La primera mitad de la etapa fue larga y algo monótona. En la segunda, al cruzar la frontera, comenzó el disfrute visual y se acentuó el padecimiento físico de algunos. El último repecho, hasta el refugio de Estagnous, sólo merece un adjetivo, asesino. La puesta de sol tras la cena es muy especial, casi mágica. La nota de color, el encuentro con un muy extravertido mallorquín.

Día 2- Estagnous – Maison du Valier. Gabinete de crisis por la mañana, prolongando el de la noche anterior. Objetivo, diseñar un plan B para que los más tocados se recuperaran y no diezmaran el equipo. Revisamos mapas, senderos, desniveles, pueblos cercanos, conexiones, alternativas. Debatimos, proponemos, dudamos, volvemos a repasar los mapas, consultamos con los del refugio, volvemos a debatir y, por fin, decidmos. Primera medida, tomar la variante más corta al siguiente refugio, todo bajada, y hacer una larga parada en una espectacular cascada a mitad de camino. Una consigna, metro ganado, metro conquistado, y al día siguiente ya se verá. El refugio de abajo es casi un hotel. ¡2 duchas para 9 personas! (frente a 1 para 70 de Estagnous -y Ariege el penúltimo día- pagando extra para más inri). Por la tarde-noche comenzamos a controlar, a los que hacen la ruta en el mismo sentido que nosotros, un grupo de unos ocho franceses, dos navarros de nuestra edad y tres catalanes más jóvenes que acampan pero cenan y desayunan en los refugios. Los franceses ni papa de español, los españoles, salvo uno, ni papa de francés. Pena, cruzamos la frontera montañosa y chocamos con la barrera idiomática.

Día 3 Maison du Valier – Gite d’etape de Eylie

La etapa reina del tour (16,7 kms, 1642 mts de desnivel positivo, 1582 negativo con una ‘M’ muy marcada) se presenta con previsión meteorológica entre regular y mala. Como los tocados siguen entre algo y muy tocados, por unanimidad se establecen dos grupos, los valientes caminantes y los prudentes descansantes. Estos últimos toman un coche escoba (también llamado taxi) que les lleva directamente a Eylie. Se les suma uno de los navarros y allí hacen una bonita ruta de 8 kms a una cascada cercana.

Los caminantes se pertrechan con todas las capas disponibles contra la lluvia. Justo al salir es algo más que xirimiri y algo menos que lluvia; a los diez minutos es algo menos que xirimiri. Como la pendiente es fuerte, todas las capas impermeables vuelven a su lugar natural, las mochilas. En la primer subida por camino de bosque embarrado se escucha al primero: “Creo que resbaloooooo…” sin más consecuencias que dos al suelo sin rasguños siquiera. Al llegar al primer collado se abre el cielo del todo y la poca ropa de abrigo que aún llevan pasa también a la mochila. En el primer valle, comida sin prisa, aunque las nubes vuelven a amenazar. Se convierten en niebla, bendita porque la temperatura de la segunda subida es perfecta, y las rampas algo menos empinadas que en la primera. Segunda anécdota del día, el cruce con un purista extremo de la montaña. Joven (¿veintitantos?) mochila moderna, trapo algo menos que falda y algo más que taparrabos, pies descalzos. ¿Realizaba el Passaran entero o solo una excursión de día? En todo caso, un piradillo, un Chris McCandless de segunda. En el segundo collado los cinco caminantes se vuelven a reunir, con niebla un poco más cerrada, y comienzan la bajada. Uno está a punto de rellenar su cantimplora en un arroyo ligeramente rojizo (por la abundante ferrita de esas rocas) y le detienen en seco “¡¿Qué haces loco!?” Se frena. “¿No se puede beber?” “Tu sabrás”. El susodicho se raja y le llaman entonces cobarde. En fin… Más abajo les adelantan dos expertos ciclistas locales. Últimos metros algo incómodos, leve subida final jaleada con palmas y abrazos del equipo B. Ducha y cervezas que no falten. Cena comunal con los navarros y los catalanes cada vez más integrados. Dormitorio pequeño con las risas abundantes habituales.

Día 4 – Gite d’etape de Eylie – Refugio del estanque de Araing.

Los tocados han logrado recuperar fuerzas, motivo de júbilo para todos. Como la subida inicial vuelve a ser fuerte, el grupo se estira una vez más. Sol, aún soportable a primera hora, y paso por las ruinas de minas metalúrgicas y canalizaciones de agua desde una presa oculta a la vista. El líder de los catalanes se emociona yendo primero y se despista en un desvío del sendero. Sus compañeros ni se enteran y llegan al refugio contentos como unas pascuas. Uno de nuestro grupo logra pescar y reubicar al perdido y enfurruñado fugado. La cena y una frasca de vino calman los ánimos del afectado.

Día 5 – Refugio del estanque de Araing – Montgarri

Nos levantamos un poco más temprano porque la etapa es larga, aunque casi toda sea de bajada. Nos despedimos de los navarros antes de arrancar (uno de nosotros les alcanza y acompaña después en la primera subida) y hacemos el chicle (ahora te adelanto, ahora me pasas) con los catalanes. Las vistas desde el collado fronterizo excelsas. La bajada cómoda, aunque un segundo desfallecimiento obliga a activar de nuevo el protocolo de emergencia. Descargar de peso al paciente y acompañarle muy pacientemente. Calor los últimos metros. Y ganas, con pena a la vez, por llegar. En Montgarri los catalanes han repuesto calorías y se disponen a regresar a Begues. Abrazos, palmadas y adeus. Potente, merecida cena en Sort y a comenzar a planear el próximo viaje.

Coda. Passaran es una ruta exigente físicamente; no matadora porque las sendas fueron bastante cómodas gran parte del trayecto. Paisajes algo menos que espectaculares y muy atractivos, bastante variados, en conjunto. Hemos pasado por lagos, bosques, cascadas, valles, presas, ruinas etnográficas (mineras) y hemos visto a lo lejos las siluetas de varias cumbres emblemáticas de Pirineos. El sol no ha faltado, incluso ha sobrado, la lluvia nos ha perdonado, la niebla nos ha aliviado en la etapa más temida. Y por encima de eso queda, retomo la introducción, el grupo, el equipo. A veces se estiró, nunca se disgregó anárquicamente. Los escapados miraban de reojo hacia atrás, los rezagados mantenían un mínimo contacto visual con la avanzadilla, sabiendo que estaban al quite. En los desfallecimientos hicimos piña aliviando cargas, en los refugios compartiendo cervezas, en los dormitorios alternando risas y apneas, en los desayunos desperezando piernas y frotando legañas. Buena gente, bonitos paisajes, gran viaje.

Las fotos de la ruta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.