Excursiones,  Rutas 5 botas

Es Cornadors por sus cornisas

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Ayer sábado hicimos una de las excursiones que hacia tiempo que teníamos pendiente y que Fernando le tenia la cruz echa esperando la ocasión propicia para efectuarla, el viernes hubo unos chubascos en la isla que no presagiaban nada bueno, pero para el día siguiente la previsión era positiva ya que en la zona de Soller el pronostico era de sol con alguna que otra nube.
Una de la cosas que hemos aprendido a lo largo del tiempo es que ir documentados te evita meterte en muchos líos en la montaña y en honor a la verdad y desde esta pagina tengo que agradecer especialmente a Emilo Alonso por sus escritos ya que gracias a ellos el día de ayer se convirtió en una verdadera aventura con final feliz.
En el punto de encuentro y a las 8 horas nos encontramos 6 personas un numero ideal para acometer lo que teníamos previsto, aunque Cati y Toni ya tenían decidido hacer un recorrido mas corto para ir cogiendo fondo, ya que ellos empiezan la temporada y se han pasado el verano de sol y playa, así que arrancamos hacia Biniaraitx con dos coches, para llegar hay que pasar por el túnel, mas bien diría por el aro ya que hay que acoquinar 5.05 euros cada vez que lo atraviesas.
Una vez aparcados lo coches en Biniaraix arrancamos, debían de ser las nueve menos cinco y comenzaba la serie de subidas que nos llevarían a culminar la ruta, pero no adelantemos acontecimientos ya que hay mucho que contar.
Nada mas salir al camino se divisan els Cornadors que desde esa perspectiva se ven imponentes, llaneamos unos metros y comenzamos la subida por el cami des barranc para al poco cojer el desvió des cami vell de Cúber.
Nuestra primera parada y a petición de Toni y Cati era la visita a sa cova de ses Alfabis con lo cual nos desviamos unos metros de la ruta para efectuar esta visita, una vez satisfecha la curiosidad de nuestros amigos retomamos el camino que no deja de subir en busca del siguiente punto de interés que es es pas de ses Lloses, pero antes era ya hora de un breve descanso y reponer fuerzas con el bocata, desde este punto en el que nos detuvimos se ve en frente las piedras que configuran el pas, da la sensación que no hay anchura suficiente para que una persona pueda transitar por el y mas bien parece un castillo de naipes a punto de venirse abajo, para llegar a el aun nos quedaban unos metros mas de subida y cruzar el torrente por el denominado salt des Cans, este punto me trae recuerdos de cuando lo realice con traje de neopreno y cuerdas, pero eso es otra historia que no tiene que ver con esta, bueno ya estamos a punto de cruzar es pas de ses Lloses y una vez que estas en ello no parece tan difícil ni espectacular aunque es por que no ves desde esa perspectiva lo colgado que estas, una vez superado teníamos que buscar la conexión con el camino des barranc donde se despidieron Cati y Toni.
Comenzaba la segunda parte de la aventura, los cuatro que quedamos iniciamos de nuevo la subida en busca del cruce que lleva al camino des Cornador y es refugio den Quesada, a mitad de camino dejamos de transitar por zona conocida y es donde empezamos a guiarnos por los escritos de Emilio. La zona esta bastante llena de carrizo y la orientación es complicada ya que no se ven hitos por ninguna parte, por las indicaciones teníamos que buscar un paso que Emilio lo denomina como es pas de sa cama Curta, adivinad por que sera, con un poco de habilidad no es nada complicado superarlo, seguimos por la cornisa des cornador grande por un mar de carrizo intentado divisar algún hito que nos pusiera en la buena dirección y así fuimos avanzando. Pasamos cerca de las grandes hiedras que se aferran a la pared del cornador gran y visitamos sa font de s´heura para luego dirigirnos al coll de sa Paret, desde donde se divisa ya es cornador Petit, nos separa de el un resante que hay que superar bajando un trecho para luego ascender de nuevo y llegar al coll des cornador Petit, desde donde se divisa ya la chimenea que lleva al Pas de s’Anglés.
Era ya hora de volver a reponer fuerzas y de cavilar lo que teníamos enfrente. La tensión y los nervios se hacían visibles en nuestras caras ya que cuando solo conoces algo de boca de otro no sabes como reaccionaras, para abajo que nos fuimos por terreno bastante inestable y plagado de carrizo llegamos al salto que hay antes de la cornisa, siempre llevo una cuerda de unos 15 metros para imprevistos y fue la hora de sacarla de la mochila, ya que para salvar ese obstáculo eras mas que necesaria, me toco montar la cuerda y ser el primero en descender, ohhhhhhh que no llega abajo, eso a mitad del descenso, joder y ahora que coño hago me pregunte, ya que la inclinación y la canal no daban demasiada seguridad, a mi derecha había un par de hiedras agarradas a la pared que me podian servir de apoyo y de ellas me agarre para descender esos dos metros que me hacían falta para poder aposentar los pies con un mínimo de seguridad, desde esa posición fui guiando a mis compañeros para que siguieran mis pasos y facilitarles el descenso, después de esa bajada nos quedaba superar una estrecha cornisa que vale mas no pensárselo dos veces a la hora de salvarla ya que la caída desde ese punto tendría fatales consecuencias, hay gente que monta una cuerda para asegurar el transito, pero a mi modo de ver es mas fácil sin ella, al pasar el primero pude ver la tensión reflejada en las caras de mis compañeros a la hora de superarla, despumes de la cornisa viene un pequeño salto o destrepe que hay que superar, con un poco de maña no tiene complicaciones.
La zona mas complicada de la ruta ya la teníamos superada y ello se reflejaba en nuestra caras, ahora tocaba buscar el siguiente obstáculo. El pas den Carota, siguiendo las indicaciones de nuestro texto fuimos a buscar es coll que nos llevaría hacia el paso, desde ese punto se divisa un circo impresionante y un descenso de vértigo en esta zona vimos alguna marcas en forma de flecha roja pintadas en las rocas ( a mi particularmente me dan una alegría encontrármelas ya que me dicen que voy bien encaminado y que por allí a pasado nuestro amigo Pep torrens ), empezamos a descender en busca de las clavijas de hierro empotradas en la roca que te ayudan a superar esa dificultad, como siempre las mayores dificultades están en nuestra cabeza, ya que si te lo piensas un minutos las cosas se simplifican mucho y te das cuenta de lo capaz que eres para superar obstáculos, poc a poc i bona lletra, venga nos animábamos que ya solo nos queda superar un ultimo tramo difícil, sa rosseguera de Can Ribera, un caos impresionante de rocas que se hace interminable y que agota las reservas de energía que aun puedas tener, una vez abajo solo es cuestión de orientarse e ir buscando la mejor opción de llegar de nuevo al cami des barranc y desde allí a Biniaraix, donde nos dimos el merecido homenaje de las birras.
Gracias a Cati, Toni, Jaime, Javi y Fernando por compartir aventuras.
Y homenaje merecido a Emilio Alonso y a Pep Torrens por guiar nuestros pasos.
P.D. como diría Emilio ya somo unos avezados montañeros.

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2 Comentarios

  • Fernando Vega Arrese

    Con dos palabras….CRO-NICON!!!!. Avezado montañero, te has currado una crónica cojonuda, muy descriptiva, explicando la jornada hasta el mínimo detalle. Leyéndola, cierras los ojos….y vuelves a estar en el Pas de s’Angles agarrado a la roca, escuchando la propia respiración……menudo día!!!. Voy a seguir disfrutando de las fotos………….

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