Cala en Feliu desde otro punto de vista…..

…..y llegó el verano, con todo su esplendor y dureza, temperaturas máximas y avisos de alerta (por que siempre aparecen estos signos de peligro cuando ya estas en plena travesía y no el día de antes cuando preparas la pateada?). Primera excursión del verano de la serie ” En busca de la cala perdida”……y para allá que nos fuimos….Cala en Feliu, no apta para hacerla en verano. El año pasado esta sugerencia había quedado varias veces pospuesta, en detrimento de otras o más atractivas o menos largas. Con el final de primavera que estábamos teniendo, pareció buena idea rescatarla del cajón de las cosas pendientes y sufrirla un rato. Sábado, 15 de junio…..como quien no quiere a cosa y si la quiere no lo dice, nos sorprendió con un día de CALOR mayúsculo y tachamos con una cruz la cala en cuestión….a la que el menda, por ejemplo, ya no irá más a no ser que me lleven por mar, con una ligera brisa y a ser posible con bebida fresquita en una mano.

Con el verano empiezan también a sucederse las ausencias temporales, dando por finalizada hasta septiembre la época de pateadas y apariciones milagrosas, como la del Bebe Herman Isi ( Jajaja, buenísima descripción Andreu, yo solo me he tomado la licencia de ponerle nombre ), al que solo le faltaba el puro y el pañal para clavarla con el personaje de la película de Roger Rabbit. Como buen recien nacido,….estuvo dando por…..durante todo el día. Nosotros te queremos, Isi vuelve cuando quieras, nosotros te queremos…..lalalalalalala. Y de José, que decir de José?……esta como Petra…ficado, jajaaja….fotitos, mensajitos…..y se quedo sin comer por un error logístico asociado a su estado de “amor, paz y flores”, dejando su bolsa de comida en las piedras de la cala mientras la buscaba en su mochila unos metros más arriba.

Risas, muchas risas, calor, mucho calor….y un acceso complicado de ramas, arbustos y carritxeras para llegar a la cala. Baño refrescante, estando prácticamente solos, sin disfrutarlo demasiado ya que mas quien menos tenía en mente la vuelta, la hora de la vuelta y la subida por la torrentera hasta coger la pista de vuelta. Mención especial en este punto al GPS de Miguel que nos ayudó durante la jornada y a la lectura interpretativa del amigo Isidro con el mapa, que hizo que fuéramos sumando kilómetros orientados continuamente. La vuelta, que en este caso no fue circular, dejando un coche a la altura del parking de Formentor y otro en el de Cala Figuera, acaba a la altura de la playa e isla de Formentor. No quiero acabar la crónica sin dejar constancia de mi mas absoluto desprecio e indignación ante auténticas aberraciones urbanísticas permitidas en la zona, por los que ya sabemos y por lo que sabemos…….

Os dejo enlace a las fotos del día, que ha salido alguna muy chula……….

plus.google.com/photos/104702192673010950386/albums/5889766955251247425

Agur

Salut i muntanya

Cala Feliu

Primera excursión veraniega de este año, visitamos cala Feliu situada en la península de Formentor con aguas cristalinas y acceso difícil a pie y facil en barca, dejamos los coches aparcados uno en el inicio de la carretera que va al faro y el otro en el aparcamiento de cala Murta a unos kilómetros del primer coche desde donde iniciamos la ruta que nos llevaría a la cala, guiándonos a ratos  por el mapa que trajo

Cala Feliu

Cala Feliu

Fernando y a ratos del track que descargamos de internet fuimos avanzando, no si dificultad y a veces por terreno bastante sucio de vegetación y piedra suelta, el último tramo antes de llegar a la cala se hace por el lecho de un pequeño torrente que nos dio un respiro de tanto arañazo, al ser el primer baño del año pensé que el agua estaría muy fría, aunque así fue solo fue la primera impresión y al final se agradece para mitigar el calor que estábamos pasando y pensando en el que aun nos quedaba por pasara ya que la subida se nos antojaba dura mas que nada por el calor a las tres de la tarde, pero con paciencia y poc a poc fuimos quemando metros y encontrando el camino que nos conduciría a Formentor, casi al final del camino coincidimos con un grupo de excursionistas salmantinos que están pasando unos días por Mallorca, después de intercambiar impresiones cada grupo siguió su ritmo y pronto nos separamos, ya nos quedaba poco para llegar al coche e ir a recoger el otro con la mente puesta en el premio de la jornada ” una cerveza helada” que nos tomamos en el puerto de Pollensa.