Excursiones

Puig Tomir por la Canal de Muntanya

Impactos: 73

La lluvia de la noche del viernes sorprendió bastante por su intensidad para los que llevábamos toda la semana siguiendo las previsiones metereológicas. De madrugada ya ni te digo. Se esperaban cuatro gotas y eso en principio no tenía porque afectar al ascenso programado, pero ese cambio repentino hizo que me fuera a dormir albergando muchas dudas acerca de lo idóneo de la propuesta. A las 8 de la mañana, en el lugar de quedada, nos mirábamos con ese mismo sentimiento mirando la carretera todavía húmeda. Como la idea era subir al Tomir, había muchas alternativas de subida en caso de que el terreno y en concreto la roca estuviera mojada, por el acceso elegido para ascender.

 Desde Menut empezamos a andar por la pista asfaltada dirección a las casas de Binifaldó. Grupitos comentando la semana y la excursión del jueves por el Pas de ses Piquetes de algunos compañeros de cordada. A mi personalmente, el Puig Tomir es un sitio que me trae infinidad de recuerdos y raudo, comienzo a explicar, a los nuevos y antiguos, las mismas batallitas por enésima vez. Rápidamente, con un día espectacular y el sol amenazando con verse tras la silueta del Tomir, llegamos a la barrera que separa las posesiones de Binifaldó y Muntanya. Allí, mientras nos quitábamos algo de ropa para empezar la subida, se escucho de boca de Guiem la primera frase del día “ Yo, de todos los muertos que he bajado de la montaña, ninguno venía conmigo de excursión”…..si lo que pretendía era tranquilizar a alguno ante lo que se nos venía encima, creo que consiguió el efecto contrario……..Siguiendo un empedrado que aparecía y desaparecía a medida que ibas ganando altura, llegamos a la Font de ses Falgueres y mientras alguno llenaba de agua la botella, escuchábamos nuevas batallitas de lluvia, la Font y sacos de dormir. Manel, con buen criterio, ese que utiliza solo en las grandes ocasiones, sugirió subir un poco mas y merendar en una fita que veía allá a lo lejos donde aseguraba que las vistas tenían pinta de ser increíbles. Como grupo bien avenido que somos y con pocas ganas de discrepar a esas horas tempranas de la mañana con el estómago pidiendo manduca, miramos hacía ariba y….cada uno por donde quiso, siguió sus pasos. Superamos un par de rossegueras y llegamos al colladito en cuestión. Resulto ser el punto desde donde por primera vez se aprecia la higuera y la hiedra, puntos de referencia para encontrar la Canal de Muntanya, así como las paredes verticales caídas a plomo de esa cara norte del Tomir. Collado con unas vistas brutales, desde la esquina de Massanella, Teixos, Ses inyes, Puig Major, Puig Roig, Caragoli de Femenia, Pa de Figa de Ariant, Ternelles, Cavall Bernat……las casas de Mossa, Femenia Vell y las espectacularmente austeras casas de Muntanya, vigilantes impertérritas de la canal que lleva su nombre. Como bien dijo Paulino, a ese colladito vale la pena hasta subir cuando quieras andar algo con poco tiempo o el clásico día que no tienes ganas ni de subir a ninguna cima ni hacerla muy larga. Altamente recomendable llegar hasta allí y perderse mentalmente durante un buen rato. Hasta los más ruidosos del grupo entendieron ese momento y sorprendentemente lo respetaron….(cuantas lenguas mordidas). Si las vistas 270º son brutales, la pared norte del Tomir es espectacular. Lo mas curioso e inquietante, para los profanos, es que todavía desde ahí no se ve la canal de subida. La intuyes, la colocas en tu mapa mental por las referencias naturales, pero no la ves. Tras reponer fuerzas, llaneamos por un marcado senderillo de carritx y tierra, para tras bordear un espolón rocoso y realizar un pequeño destrepe, ahora si, desde el principio de la canal, observarla y admirarla en su máximo esplendor. No voy a buscar adjetivos descriptivos porque aparte de pecar de repetitivo…no encontraría palabras para describir la canal. Una pasada, vertical, estrecha, más vertical. Hay que echar mano al suelo e ir ascendiendo por las zonas mas pegadas a la pared, evitando en lo posible mover las piedras, esas que te piden que les des un empujoncito para volar libres canal abajo. Espero que alguna foto de las múltiples tiradas en el principio de la subida, reflejen aunque sea mínimamente, la espectacularidad del sitio. Observará mi querido lector (uno, dos o tres, no mas, queridos todos) que desde las primeras líneas de la crónica no he vuelto a hablar de los efectos de la lluvia. Lo haremos ahora. A medida que subíamos a cuatro patas, encontrábamos tramos húmedos con barrillo y en cuanto tuvimos oportunidad de salir de la canal a mano izquierda, el primer tramo de rocas estaba muy resbaladizo. Yo, sin decir nada o diciéndolo en voz alta, no recuerdo exactamente, pensaba en el último tramo, el de la roca lisa, el que ya esta solo a escasos metros de la cima, donde ves exultante el punto geodésico y piensas para tus adentros, “que pereza caerme ahora, cuando ya casí estamos”. Si la salida de la canal tenía su gracia por lo resbaladizo de la roca, una vez superado el primer escollo venía un tramo inclinado en una cornisa muy amplia pero con un terreno muy inestable y movedizo de piedrecilla suelta. Al igual que Aina, que rápidamente imagina en su mente cualquier situación, por grotesca que sea, que le cuentes, a mi me pasó algo parecido en ese tramo y hasta que no estuve sentado mirando al vacío desde unos metros mas arriba, no me quite de la cabeza la imagen de un resbalón y el suelo firme………metros y metros más abajo. A partir de ese punto empiezan las trepadas propiamente dichas. Los más experimentados del grupo, varios de ellos escaladores en sus ratos libres, de los que suben por la fachada de su casa cuando olvidan las llaves suponiendo que han dejado abiertas las ventanas, se encontraron rápidamente en su roca, digo en su salsa y se encaminaron verticalmente hacía el siguiente objetivo, una grieta que puedes atravesar sin necesidad de superarla por un lateral. Los que nos encontramos más seguros en tierra firme, (nota del autor: es un decir, porque con la agilidad, destreza y flexibilidad del menda, hasta caminar por tierra firme tiene su que y su como…..), fuimos ascendiendo en un sentido diagonal izquierda con la mirada fija en un par de balmas en una chimenea pegada a la pared. Al ir zigzagueando, fuimos aprovechándonos de pequeñas cornisas horizontales que nos permitían ascender de forma más segura. Nos juntamos todos en la repisa inclinada de la grieta y de nuevo, mientras unos subían de manera directa, otros subíamos diagonalmente…..hasta que llegamos a un par de puntos más complicados. Mientras Miguel echaba una mano a Evelin, que ascendía por una zona de piedrecillas que no le permitían asegurar los pies de una forma mínimamente exigible y se reflejaba en la cara de ambos, yo fui buscando una zona que me permitiera respirar profundamente y volver a sacar la cámara, que hacía rato que me había olvidado de ella….porque, acojonada, no quería salir. Un par de jodeerrrrr!!!!!, dos buffffff!!!!, tres cuidado ahí!!!!!, cuatro fotos y a seguir. Comentar en este punto que la roca estaba completamente seca, de otra forma hubiera sido imposible ascender los últimos cincuenta o sesenta metros hasta la cima. Llegamos al que en teoría tenía pinta de ser el punto más delicado de la ascensión, una pequeña travesía en horizontal, muy expuesta, que la haces con la cara pegada a la pared y con buenas presas tanto de pies como de manos. En este punto, Manel se situó debajo, marcando el acceso a la repisa y Paulino justo encima, controlando los movimientos e indicando las presas y los apoyos. Tras una pequeña subida de adrenalina, superas el trago siguiendo las indicaciones y llegas a la altura de la segunda balma, a escasos metros ya de la cima. Por lo que a mi respecta decir un par de cosas, considero que aunque este paso de travesía es expuesto y tiene su gracia, recuerdo algún momento y sitio más complicado en la subida como las primeras trepadas con mucha piedrecilla y barrillo en la roca pelada. La segunda, evidente en la galería, es que entre concentrarte y superar el paso o recoger el momento y hacer unas cuantas instantáneas…..elegí la primera opción y yo no tengo fotos de ese rato………..habrá que volver, jajaja!!!

Desde esa balma donde nos habíamos quedado, un par de trepadas más por la chimenea diagonal y sales a escasos metros del punto geodésico. Subidón!!!. Menudo ascenso por la Canal de Muntanya al Puig Tomir!!!

Foto de grupo en la cima y tras comentar la jugada, cónclave para valorar las distintas opciones de bajada pensando todavía en las lluvias de la madrugada y el terreno que nos podríamos encontrar. Descartamos bajada por el lado del Pas de sa Paret y el del cable y decidimos crestear dirección este. Fuimos bajando con cuidado por un caos de roca, piedra, carritx y coixinets de monja. Un par de destrepes, dos espolones y nos situamos en la cornisa diagonal izquierda, expuesta y aérea, previa al descenso al cingle que va a buscar el Pas d’en Reynes. Nuevo cónclave, deliberaciones entre unos y otros y prácticamente cada uno dijo la suya. Había alguno que no se sentía cómodo ante lo que veía, imaginaba o se le había contado. Ya habían sido unas cuantas emociones fuertes durante el ascenso. Se habló incluso de separar al grupo pero tantos vamos, tantos volvemos y por el mismo sitio. Hay más días que longanizas y los pasos y travesías seguirán estando allí durante muchísimo tiempo…., el suficiente para poder hacerlos. Se decidió ir a buscar el Pas des Diable y bajar por allí……

Comimos a la altura de la fita que marca el principio de la bajada hacia el paso. Solecito, buenas vistas y un parell más de frases mas para la posteridad, la de Jaume y el vicio, personalizado en Monika y el tabaco y alguna otra que ya no recuerdo. Yo, desde mi atalaya estaba ensimismado contemplando el paisaje, rememorando la experiencia vivida. Solo salí del trance cuando Jimmy saco su petaca con hierbas y destrepe, ágilmente…, para darle un trago. Desde ahí, poco más, Pas des Diable, fotos de la gente superándolo, bajada a la pista, Font de Muntanya y las tarántulas asesinas, Binifaldó, pista asfaltada, Menut, coche, C’an Gallet, caja de cervezas y……….hasta la semana que viene, que saldremos de procesión……tramuntanera.

CIMG0195

5 Comentarios

  • Melga

    No se los demás pero a mi siempre me encanta leer tus crónicas ( algun@s dirán que es peloteo pero como decía Sabina, hombre blanco hablar con lengua de serpiente ) ahora surge el problema que puedo yo añadir de nuevo, algo inventare jajajjajajajaj, ahora toca ver tus fotos que seguro salgo en alguna 🙂

  • JAUME

    Con una crónica tan currada y con esa profusión de detalles junto a las fotos no inporta que venga a las escursiones, basta leer la crónica y ver las fotos.

  • AndreuQ

    Cada vez se lo pones más fácil a Manel 🙂
    Yo encantado de leer la crónica pero no has llevado a cabo lo de ‘más vale una imagen que mil palabras’ si no todo lo contrario:
    6,39 palabras por foto. Si, he copiado el texto en word y me han salido ¡1753 palabras! (yo no me hubiese atrevido a contarlas a menos de un euro por palabra) y esta semana (debido al acojone del paso en cuestión) ¡SOLO 274 FOTOS!.
    Gran crónica, gracias. Las fotos voy a verlas otro día que leyendo se me ha ido la tarde 🙂

  • Paulino

    Fernandp, como ya dijo Melga la semana pasada, me quito el sombrero por esta estupenda crónica, acompañada además de unas fotos magníficas.
    Y estoy muy contento que Miguel y tú seáis otra vez amigos ( veo que ya sales en sus fotos). A pesar del cambio de ruta , la excursión discurrió dentro de los cánones habituales: compañerismo, buen rollo, risas y un final feliz en Can gallet. Menos mal que sólo sacaron una caja de cervezas y que el Barça jugaba a las 8,,,,,aunque mejor no recordarte lo que hizo el Barça.
    Hasta la próxima salida

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.