Barrancos y Cuevas,  Excursiones

El salt des Freu o el Borne 2.0

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Lunes 26 de diciembre, la previsión era irme un rato al cortijo y preparar un poco de hormigón para seguir con mis aficiones de jarbañileria. Pero la noche anterior mi amigo Jose me pidió un par de cuerdas para llevar a Marga una amiga suya a practicar el rapel. Donde vas le pregunte y me respondió que al salt des Freu. Así me apunto le conteste y mientras vosotros hacéis practicas yo me dedicare a hacer fotos del agua fluyendo. Para tal fin me lleve todo el equipo incluido el trípode. Nada mas llegar al principio del camino ya nos dimos cuenta que no eramos los únicos que se habíamos decantado por esta ruta. Saltando la barrera de metal justo al lado del torrente nos encontramos con unos aficionados al mendelismo con sus todo terrenos  de control remoto preparando lo coches para disfrutar del entorno. Fue un placer hacerles fotos a los vehículos atravesando el torrente. Muchos de los barranquistas de la isla se habían dado cita y aunque el salt estaba muy cargado de agua algunos valientes se decantaron por realizar las dos primeros saltos. Mientras Jose montaba las cuerdas estuve disfrutando del primer tramo del torrente para hacer unas fotos de larga exposición. Luego no me quedo mas remedio que ponerme el arnés y rapelar un par de veces para quitarme el mono y explicar a Marga la forma mas conveniente de salvar obstáculos en los descenso verticales. Una vez acabadas las practicas me quedaba hacer un par de fotos a la peña bajando la gran cascada. Ahí me encontré con Encarna Palazon que con su grupo estaban descendiendo el Coa Negra. Cada vez llegaba mas gente y eso ya se estaba convirtiendo en un fastidio para poder sacar buenas tomas. Solo me quedaba sacar unas fotos a la parte de abajo la que esta después de los dos saltos grandes, pero con la gente por medio no me fue posible
y  baje un poco mas donde tire unas cuantas. Marga tenia un compromiso y no podía llegar tarde a asi que sobre las doce emprendimos el camino de vuelta. Si cuando llegamos había gente, no te puedes imaginar la cantidad que estaba llegando y el camino de vuelta también lleno. Cuando llegamos al coche nos esperaba un gran atasco para salir de allí ya que la carretera estaba atestada de coches y solo se podía circular en un sentido. Media hora después nos tomábamos una birra en mi casa. Te recuerdo Marga que mañana me tienes que venir a ayudar a hacer hormigón.

La sinfonía del agua, cada gota es única e irrepetible

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