Excursiones

Serra de Alfabia, por Isi

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Jueves tarde, nadie ha osado proponer ninguna ruta para el Sábado, cobardes… Los grandes espadas están ocupados con asuntos “más importantes” el resto de mortales, en silencio, como muertos. me veo en la obligación de sacar algo adelante, que? donde? joder que marrón, y si vamos a merendar a ca’n Gallet, mierda no puedo comer pan… bueno habrá que ir de excursión, uf , la toponimia no me quiere y tiende a darme la espalda, cabrona, algo que recuerde,  nada. de repente se me viene a la cabeza  que alguien el Bennà me había pasado una lista de rutas que le apetecía hacer o repetir, salvado, empiezo a mirar la lista y  veo una que me recuerda que yo también la tenía en el tintero, Sábado salvado, eureka!!!! inmediatamente lo publico en el grupo. ale asunto arreglado. El tonto de turno provocando al de siempre… la holandesa eléctrica más coherente, preguntando hora y lugar de encuentro. Tonto de mi, en el lugar habitual para esos lares, MODERNÍZATE!!! Será la próxima vez  dos paradas para 4 kilómetros, una mancha imperdonable en mi currículum logístico. Sábado por la mañana primera parada llegamos todos pronto y salimos Hacia Alaro allí tomamos café y pulimos la ruta, bueno pulir… más bien decidir que ruta se hacía, pues lo único claro era la parte final de la ruta y eso era una hora y poco más, había que llenar el día un poco más. Decidido, dejaríamos un vehículo  en Orient y el otro en Son Perot, la ruta; son Perot, Alfabia occidental, recorrer  la serra de Alfabia hasta es puig de s’anyell y, desde allí bajar por sa fesa que da acceso a un bonito camino de carboners que nos dejará cerquita de Orient. Catalina encantada, pues nunca había transitado ni la subida ni la bajada propuesta, Mariano lo mismo pero con toda la ruta, el Bennà encantao de los bosques del patio trasero de su casa, el abu, el abu, el abu… mejor me callo y a Jaime todo le va bien. Nada mas dejar el asfalto alaaaa pa que coger camino,  a las bravas, que si es por aquí, que si mas arriba hay una pista que si yo esto me lo conozco, res cinco minutos de trifulca y salimos al sendero que nos llevará hasta Alfabia. Ji ji, jaja, que bonito, cuanta leña, aquí se tiene que hacer unas setas… Y vamos ascendiendo, ¿merendamos? El Bennà dice que no, que un poco mas arriba hay un precioso balcón con vistas a todo el patio trasero de su casa, y para cinco minutos más no quiero oir ni mu, morir de inanición no va ser, gordos, que estáis todos muu gordos. fin de la discusión y silencio hasta el famoso  Bennà’s balcons. merendola, solecito, vistas, Milanas, Buitres leonados, cuervos, aviones, de los dos tipos los que hacen humo por el culito y los que por el culito hacen caquita. Retomamos camino una vez movidas las viandas de la mochila al estómago, el Bennà va explicando donde llevan los diferentes cruces que vamos dejando atrás y nos va dejando caer, o sea vamos a pasar por allí si  o también  un pasito, un apequeña fesa que nos deja en el primer llano de las serra, y como no una vez superado er shikillo firma com es habitual en él yo he estado aqui. Decidimos que seguiríamos la pista y haríamos cima, en la cima de Alfabia central en vez de  subir e ir cresteando toda la serra. Primera cima del día, parada del hijoputa que el abu agredeció, la próxima vez que nos lleve a todos de pinchos por San Sebastián, egoista!!! A partir de ese momento disfrutamos  en un día tan claro luminoso de las vistas hacia es vall de Soller, Vall d’Orient, Bahía de Palma y bahía de Alcudia. Un mar de nubes se iba levantando sobre el mar a nuestra espalda frente a nosotros, a lo lejos imponente se levanta es penyal de’s migdia. Seguimos hasta s’anyell lugar en el que el Bennà había decidido que  comeríamos, buenos agapes, risas, bromas,  hierbas, comentarios de una cafetera de paradero desconocido, o no… Recuperadas las  fuerzas, si es que alguien flaqueaba, nos metemos  en la razón de la ruta en esa parte por la cual habíamos estado caminando toda la mañana, ahora si, ahora empezaba, y terminaba la excursión. Pim pam pum al coche y al bar a tomarnos unas birras y cadascú a ca seva que me teneís hasta el moñoo YAAA!! Aclarar que el pim pam pum duró hora y media de bajada por un camino de carboners  entre encinas, que en uno de los rotlos de sitja se conserva en bastante buen estado un horno y un aljub  usado antiguamente por los carboners. Una vez en nuestro lugar favorito, el bar, el amor de madre hace aparecer a Helen eso si, bien acompañada, buitres que sois unos buitres. Nos acordamoss de nuestro buen amigo Andreu que no pudo asistir, un abrazo my friend!!!

y colorin colorado este cuento se ha acabado, mamones!!!

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