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Etiqueta: Pas des Gat

Travessa de Valldemossa a Sóller, a ran de mar, por Xisco Valls ( correcamins )

Travessa de Valldemossa a Sóller, a ran de mar, por Xisco Valls ( correcamins )

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Travessa de Valldemossa a Sóller, a ran de mar.

22,400 km.

Cagondena. No ni ha per tant ¡¡¡ Caminar 22 quilòmetres per la costa nord de la Serra de Tramuntana és una gran experiència, de les que se recorden.

PLA INICIAL: El pla inicial era (i així ho aconseguirem només 4) començar per la zona de Son Mas a Valldemossa, on comença el camí de s’Escolta i arribar al centre de Sóller, passant per diversos camins que es troben per damunt de la mar, no massa enfora d’aquesta.

Aquests camins són en la meva opinió d’una extraordinària bellesa, ja que combinen els distints colors e intensitats dels verds de les alzines, oliveres, pins i les mates, amb el fons “blau intens” que la mar adquireix quan l’observem a partir de 100 o més metres d’alçada. Un autèntic espectacle cromàtic. Tot en un marc de roques i marjades antigues. Una bellesa sublim de la que l’Arxiduc Lluis Salvador va quedar enamorat.

Per si fos poc, la remor intensa de la mar alterada ahir provocava sensacions encara més intenses.

Només va faltar la “llum” del sol.

Iniciem la marxa amb una temperatura fresca o casi “freda” i ens hem d’abrigar.

El camí de s’Escolta fa segles servia de miranda des d’on vigilar la presència de naus enemigues, cosa que es feia en part “escoltant” amb el silenci de la nit. Ara avui en dia és una joia del paisatge de les terres de Valldemossa.

Aquest camí és de titularitat pública, segons figura en diversos documents del segle XVI, i l’Ajuntament de Valldemossa l’ha restaurat darrerament pel deteriorament que havia sofert des de fa 50 anys

EL REGNE DE L’ARXIDUC: Passat can Costa, anem a l’Ermita de la Trinitat i ja tothom remuga per berenar, cosa que feim. Després seguim pel bosc d’alzines i arboceres que passa per damunt de les cases de Son Galceran, arribem a Ca Madò Pilla, antiga hostatgeria que l’Arxiduc Lluis Salvador va restaurar (i avui en dia és un hotel fred).

En aquest punt ens trobem a allò que potser va ser el “nucli” d’una “sort de regne en miniatura de l’Arxiduc”, aquesta zona entre Can Costa i Miramar.

Jo no crec en bruixes i esperits, excepte quan camino per aquí en solitari a la posta de sol.

Ara seguim baixant cap a s’Estaca i sense arribar-hi anem a la zona anomenada “sa badiola” i “es guix”, zones que igualment tenen l’empremta de l’Arxiduc, en forma de camí “a ran de mar”, si bé ja molt perdut per les tempestes de la mar. Les onades llepen les nostres passes, però avui sense perill.

Arribats a sa Foradada, tenim per davant un petit repte, que el “guia” no sabrà resoldre, i és “Es pas des Gat”. M’ho temia. Entre diverses opcions, vàrem triar segurament la “pitjor”, però en sortirem sense massa dificultat.

Queda pendent d’investigar una ruta clara i segura.

ABANDONO: Ara molts ja “en tenen suficient” o tenen altres compromisos, així que de 15 passem a 4.

En petit comitè seguim “a la mala” en direcció a Cala Deià, passant per la zona de “Sa Pedrissa”.

El terreny és molt brut (vegetació seca), però per sort trobem un “camí empedrat” que ens acosta a la zona més baixa, si bé, acabem perdent es camí. Finalment, arribem a Cala Deià “sin más pena ni gloria”.

Ara només ens queden uns 12 quilòmetres (¡¡¡) però estem animats i és tot bon camí.

Comencem pel “Camí des Pintors”, fins a Bens d’Avall.

Anem vorera la mar, entre 10 i 20 metres d’alçada d’aquesta. El blau-esmeralda (quan fa sol) és aquí un altre de les meravelles de la contrada.

La font d’Alconasser, que sempre raja “molt fresca” ens permet recuperar ànims.

Pugem per la pista d’Alconasser on podem contemplar meravelloses cases amagades, molt cuidades,

VALL DE SÓLLER: Arribats a Can Bleda, només queda baixar pel Camí de Son Sales, un altres del racons poc coneguts de la Vall de Sóller, que amaguen una bellesa humanitzada.

Finalment una cervesa al centre de Sóller ens permet oblidar l’esforç i fer plans per noves rutes.

Gràcies a tots per acompanyar-me.

Para ver las fotos del día pulsa encima de la imagen.

Nos encontramoscon  algunos tramos que son bastante delicados, pero sin dificultad

El tramo de ruta que hicimos los menos valientes

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Na Foradada desde una nueva perspectiva…….

Na Foradada desde una nueva perspectiva…….

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Hacía algún tiempo que había leído sobre el aéreo y expuesto Pas des Gat e incluso había visto un par de fotos en la página del GEM y desde ese día se convirtió en algo pendiente guardado en el cajón de cosas por hacer (empieza a costar cerrarlo de la cantidad de cosas que hay allí). Este paso te permitía acceder desde la Torre de Sa Pedrissa y el mirador del Cingle des Visc a la pista que baja a Na Foradada y obtener una nueva perspectiva de la imagen más fotografiada de la isla, la península de Na Foradada.

Para mi agradable sorpresa, hace un par de semanas, buscando otra cosa, encontré un par de crónicas del mismo itinerario, en sentido contrario y por un Pas des Gat menos expuesto y más prolongado, incluso hasta el punto de tener auténticas dudas para determinar con exactitud el punto de inicio y final. Tras documentar la ruta y agradeciendo desde esta tribuna   las inmejorables descripciones de Serra de Tramuntana y de Socay, esta fue la opción propuesta y elegida para el sábado fin de mes de Agosto, debido entre otras cosas a las temperaturas que se esperaban para ayer. Al final, como se verá más tarde, no disfrutamos de los 22-23º que se preveían y en cambio las previsiones acertaron de pleno con la velocidad del viento y su efecto en el mar, con olas que no nos permitieron mojarnos las orejas.

8 de la mañana, 5 en Consell, 8 y algo, 2 más en Valldemossa. Parking de Son Marroig y por poco no fuimos los primeros en hacernos la foto en el mirador de Es Galliner, antes de pasar delante de las casas, ya que dos guiris con cara de sueño nos arrebataron esa sensación novedosa……

Pista para abajo y foto en el Mirador de Sa Foradada, más metros hacía abajo y subida al mirador de Sa Trona con su barandilla de hierro que invita a todo menos a apoyarse. Más fotos de la Foradada desde el mirador de s’Ull y posado de grupo menos el fotógrafo, Melga, en los escalones del mirador del Rol.lo Gros. A partir de ahí y en una curva de la pista a izquierda, encontramos un escondido senderillo bastante limpio a mano derecha que se va adentrando, llaneando al principio, ascendiendo después, por dentro de la vertical del acantilado. El sendero esta muy bien marcado y continuamente tienes vistas de Na Foradada. Parece como si fuera girando contigo a medida que avanzas y te obsequia con perspectivas distintas de su imagen, desconocidas por mi hasta ese momento. Una vez superado el paso, sencillo y prolongado, accedes al mirador del Cingle d’en Visc, espectacular atalaya colgada en el acantilado que te permite seguir observando la maravilla, comentada previamente, desde un ángulo espectacular. Desde ahí, te da la sensación que se retuerce alrededor de su propio eje como si la zona de la cabeza fuera a separarse del resto del cuerpo que la mantiene unida a tierra y parece como si lo consiguiera. Desayunando en el mirador, Jose Maria nos comentó un dato que desconocía y es que a unos cuatro o cinco metros de profundidad debajo de la vertical del agujero y de unas rocas que se asoman sobre la superficie, existe como un reflejo en forma de roca de Na Foradada, con su agujero, que puedes atravesar buceando.

Proseguimos la marcha a través de unos bancales muy cuidados en dirección al mar hasta una roca donde están impresas un par de flechas indicando direcciones distintas. Esa roca nos  confundió durante un buen rato ya que hicimos caso omiso al mapa y track que llevábamos con nosotros y me limité a leer el texto, pero desde un punto de inicio equivocado por mi parte. Pensé que esa bifurcación era la que indicaba el acceso a Es Banc por un lado y hacía la  Torre por el otro. Ese error de interpretación hizo que diéramos un par de vueltas de mas cuando una vez visitado Es Banc buscábamos el acceso a la Torre de Sa Predissa. Confusión al margen, espectacular la visita a Es Banc, antiguo embarcadero usado por contrabandistas y ahora acondicionado como zona de baño. Ante un mar en calma tiene que ser increíble zambullirse en esas aguas teniendo la sensación de nadar en una piscina gigante. En esta ocasión, las olas que rompían con fuerza contra las rocas impedían cualquier idea previa acerca de lanzarse al agua. Sentado sobre el primer escalón de la escalera de piedra que te permite bajar a la roca donde esta anclada la escala de hierro para deslizarte al mar, observé sorprendido en un lugar privilegiado como una ola inmensa rompía contra las rocas y formaba una pantalla vertical a escasos centímetros de la cara, blanca, de Jaume. Fueron solo unos segundos pero la imagen ha quedado grabada en mi retina, impresionante…….

Una vez tomadas un montón de fotos, subí un poco por las rocas y tuve una nueva perspectiva de Na Foradada, completamente de espaldas. Desde allí, tras superar los minutos de confusión previamente explicados, accedimos a la Torre de Sa Predissa, foto de grupo y salida de allí por el sendero habilitado para tal fin por el que la propiedad permite el acceso. Descenso hacía Cala Deià y viendo como seguía el oleaje decidimos evitarnos los últimos metros de bajada y seguir nuestra ruta. A esas alturas del día ya habíamos decidido por mayoría absoluta que debido al calor que llevábamos rato soportando y a la hora del mediodía que era, evitaríamos parte de la excursión programada y desde Cala Deià, seguiríamos escasos metros por el Camí des Ribassos para desviarnos enseguida por el Camí del Pi de Sa Pedrissa, buscando el acceso a la carretera, para superar el último kilómetro y medio antes de llegar al parking de Son Marroig.

Cerveza de fin de fiesta en un concurridísimo Valldemossa………..

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