Un viaje extraordinario

Un viaje extraordinario

Impactos: 14

De Torla al refugio de Goriz

Todo un año de reuniones y planificación del viaje de este año y ya estamos de vuelta, como pasa el tiempo y mas si te lo pasa haciendo algo por lo que sientes verdadera pasión. Voy a intentar describir la aventura vivida este año con la visita al parque nacional de Ordesa y Monte perdido. El grupo de este año ha sido  el mas numeroso de los que acudimos a esta cita anual y estuvo formado por: Aina, Barbara, Maria, Juana, Bernard, Fernando, Libero, Jaime, Klaus, Manel y Yo. La aventura comienza el día 4 de agosto con el desplazamiento desde palma a Torla, con avión desde palma a Barcelona y coche de alquiler desde Barcelona a Torla y en este punto hay que reseñar uno de los pocos lunares de esta salida ya que tuvimos que esperar alrededor de dos horas para que nos adjudicaran los coches ( Gold Car ) os desaconsejo que alquiléis en esta compañía aunque parezca que resulta mas barato luego os dan el palo con veladas amenazas de que si no aseguras el coche a todo riesgo os miraran el coche con lupa a la devolución ademas de pediros 1300 euros de fianza. Una vez en Torla nos alojamos en el hotel Bujaruelo que aunque es de dos estrellas solo tengo palabras de elogio ya que ademas de limpieza y buen trato fue un placer alojarse allí dos días el de comienzo y el de final de la excursión.

Bueno después de una noche de medio insomnio con mi compañero  Fernando de animador de la noche con sus ronquidos estábamos listos para el comienzo de lo que estaba por venir. Reunidos todos en la entrada del hotel con las mochilas hasta los topes Manel nos sorprendió con un  artilugio para pesar las mochilas, la que menos pesaba fue la de Juana con alrededor de  ocho kilos y medio y la que mas la de Fernando con casi dieciocho kilos, la mía dieciséis ochocientos y las otras dependiendo de si era chico o chica andaban bastante cargadas. Nos dirigimos a la parada del bus ya que en temporada alta no dejan llegar al parquing de la pradera de Ordesa a coches particulares. A la hora de subirnos al bus Libero se dio cuenta que no llevaba los bastones así que se fue acompañado por Manel a ver si los encontraba o en su defecto adquirir unos nuevos como fue el caso. Los nueve restantes subimos al bus  y llegamos a la pradera de Ordesa  en pocos minutos. Allí es donde comprobamos al cargarnos las mochilas del verdadero peso de las mismas, una vez listos empezamos el camino que discurre entre bosque hasta las gradas de Soaso, la pendiente es llevadera y nos paramos en multitud de ocasiones para contemplar y fotografiar las diferentes cascadas que el rió tiene. Paso a paso llegamos al punto al cual va la mayoría de excursionista, la Cola de Caballo es un impresionante salto del rió que por su configuración imita a una cola de caballo estrecho arriba y ancho en su parte final. Aprovechamos para darnos un respiro y reponer fuerzas pensando el lo que aun nos quedaba para llegar al refugio de Goriz. Habíamos decidido seguir la ruta que lleva por las clavijas de Soaso y en fuerte pendiente hacia allí nos dirigimos, a medida que vas subiendo se  ve un panorama diferente desde esas perspectiva. Llegamos a las primeras cadenas y piquetas clavadas en la roca y aunque no revierten demasiada dificultad técnica no están exentas de riesgo y mas con el peso de las mochilas que a la menor oportunidad te pueden desequilibrar. Uno a uno fuimos superando el paso a veces apoyándonos unos a otros, una vez en el camino ves una panorámica del valle espectacular. Aun nos quedaba un buen trecho hasta el final de la primera etapa que era el refugio de Goriz y sin tardanza continuamos con el ascenso. Poco a poco fuimos vislumbrando el refugio y dando un respiro ya que la etapa estaba resultando mas dura de lo previsto. Llegados al refugio fuimos acomodando los bártulos y tomando posesión del las literas asignadas a cada uno. Las instalaciones del refugio dejan mucho que deseas para la ingente cantidad de visitantes que tiene, sobre todo las zonas de aseo. La comida es buena y falla bastante el pinick. Ducha fría ya que el agua caliente brilla por su ausencia, lavar ropa los que se animaron y ya llego la hora de cenar que fue a las 20 horas. Y a dormir pronto que al día siguiente teníamos la etapa reina.

Una de las muchas cascadas que hay en el recorrido hasta cola de caballo
Una de las muchas cascadas que hay en el recorrido hasta cola de caballo

De Goriz a Monte Perdido

Amaneció temprano y habiendo dormido poco no solo por los ronquidos del personal que los había de variado tonos intensidades. Desayuno potente que hay que subir a 3355 metros que es la altura del Monte Perdido y allá vamos paso a paso y en continua ascencion fuimos ganando altura hasta situarnos en el ibon helado desde donde se puede apreciar la subida que aun nos esperaba y apreciar también la famosas escupidera que tantos accidentes ha provocado. Arrancamos todos juntos aunque el grupo se disgrego deprisa ya que cada uno va marcando su ritmo de ascenso. La subida fue larga y dura con trozos de piedra suelta que al estar tan transitada deja zonas calvas que resultan aun mas difíciles a la hora de la progresión. Fue en uno de estos tramos donde conocí a Rosa Maria y nos fuimos dando ánimos el uno al otro para continuar subiendo, algo mas arriba estaba Carles su marido. Llegamos al tramo de la escupidera que al no haber nieve no reviste mayor dificultad que el resto de lo anterior y ya se vislumbra el collado que hay antes de la cima. Unos metros mas de ascenso nos situaron en la cima que en esos momentos estaba bastante concurrida, Manel y Maria ya estaban allí y los demás componentes del grupo fueron llegando escalonada-mente. Fotos de rigor risas y enhorabuenas por haber subido nuestro primer 3000. El tiempo hasta ese momento había sido estupendo luciendo el sol durante todo el trayecto, pero la niebla empezaba a hacer acto de presencia y aun nos quedaba descender y llegar al refugio, asi que sin premura nos dirigimos al camino y aunque daba la sensación de ser mas difícil descenderlo que subirlo, para mi fue todo lo contrario y lo hice rápidamente y sin incidentes. Volví a coincidir con Rosa Maria descendiendo y esta vez Carles iba detrás, en un momento dado se puso los grampones y bajo por el enorme nevero que hay en una de las vertientes. Desde ahí y con una única parada para comer desandamos el camino hasta el refugio donde volvimos a coincidir con nuestros nuevos amigos Rosa y Carles con lo cuales intercambiamos direcciones para no perder en contacto, después de la ducha fría cada uno se dedico a sus cuitas hasta la hora de la cena.

Aquí se aprecia el ibon helado en el descenso del monte perdido
Aquí se aprecia como Fernando va hacia el ibon helado en el descenso del monte perdido

 

De Goriz a punta Tobacor

Ya teníamos decidida la tercera jornada de pateo y por recomendación del personal del refugio elegimos la visita a Punta Tobacor. Klaus había decidido tomarse el día de descanso para estar en plenas condiciones para la subida a Serradets de ida siguiente. Aunque punta Tobacor no es un tres mil, sus vistas son de las mejores que se puedes localizar en el parque. Antes de continuar con el relato del día tengo que mencionar una anécdota que pasa de la pura coincidencia, el año anterior coincidimos con Rolf Lybeck ( el nombre lo conozco ahora ) en el refugio de Conangles cerca de Vihella y nos volvimos a encontrar un año después en Goriz, personaje peculiar por su enorme machete colgado al cinto resulto ser un entusiasta enamorado de la montaña y como nosotros descubriendo los parajes del pirineo, yo con el ingles soy un negado pero resulto que habla un muy que aceptable castellano, intercambiamos correo y quedamos en seguir en contacto. Las previsiones de lluvia para el día no eran muy alagueñas así que iniciamos la marcha hacia el collado Millaris, donde resguardado-nos del viento helado que nos azotaba pudimos merendar. Manel se nos había adelantado y nos esperaba en un collado resguardado de las inclemencias. Por el camino pudimos fotografiar a las marmotas y los sarrios, fauna común de estos lares y que posaron amablemente para nosotros. Como en todas las etapas cada uno fue ganando altura a su rito y nos reunimos en la cima, las panorámicas desde esa privilegiada atalaya son brutales y pudimos fotografiar a placer la brecha de Rolando a la cual teníamos que acceder el día siguiente. El tiempo iba pasando y las nubes se movían por el cielo recordándonos que en cualquier momento podían dejar caer su contenido sobre nosotros. Manel se había vuelto a adelantar y estaba en una de las fajas mas bajas de la montaña, así que buscamos una chimenea para descender a su altura y aprovechar una pradera de ensueño para reposar. De ahí al refugio fue un paseo por verdes praderas. Al llegar al refugio no tenia intención de volverme a duchar y no por el agua helada si no mas bien por la cutrez de las duchas, pero a Bernard se le ocurrió bajar al riachuelo que pasa cerca de refugio donde ocasionalmente bajan algunos a bañarse en las pozas que hay, eso si sin jabón ya que no esta permitido, entre risas nos sumergimos en el agua helada que acaba activando la circulación, no dejaba de pasar gente aunque la verdad es que no nos importo demasiado. Vuelta al refugio cena dejar la mochila preparada para lo que se avecinaba al día siguiente y a dormir, fue la primera noche que realmente dormí mas o menos bien.

Existen las coincidencias?  desde Conangles a Goriz con un año de diferencia, venido desde Suecia
Existen las coincidencias? desde Conangles a Goriz con un año de diferencia, bienvenido desde Suecia amigo Rolf.

 

De Goriz a Sarradets por la brecha de Rolando

Y llego el día que mas temía por sobre todo por las previsiones de lluvia y tormentas. No había otra que salir de Goriz destino Sarradets, en la noche había caído una tormenta que nos despertó a todo y a mas de uno nos hizo pensar en el día que se nos venia encima. Por suerte al levantarnos a las 6 no llovía y la tormenta había cesado, aunque quedaban nubes en el cielo que amenazaban con descargar de nuevo. desayunamos a conciencia para aguantar, ya que aparte de ser una ruta complicada ya de por si, el suelo mojado hacia que tuviéramos que agudizar los sentidos, la mochila de nuevo llena hasta los topes, aunque ya no parecía pesar como el primer día por habernos habituado a sentirla como parte de nosotros. Cuando empiezas a andar después de unos días piensas que no vas a resistir, pero nada de eso, cuando cojes el ritmo ya esta. Volvimos a transitar por los parajes del dia anterior hasta el cuello de Millaris para desde alli ir hacia la derecha en franca progresión fuimos guiándonos por los hitos en busca de la ruta helada de Casteret, en este punto cabe mencionar que hay muchos hitos y que pueden llegar a confundir al caminante. Eso nos sucedió a nosotros ya que seguimos las que nos llevaron a efectuar un paso bastante arriesgado que se salvo por suerte sin ningún percance. Manel iba delante explorando el terreno para guiar al grupo, ya había llegado a la cueva helada de Casteret y nos daba indicaciones del camino a seguir. Una vez reagrupados empezamos un complicado descenso que nos llevaría a seguir subiendo en busca de la siguiente dificultad del día. El paso de los Sarrios, esta pegado a la pared y esta equipado con gruesas cadena que te ayudan sobre todo a mantener el equilibrio y a darte un poco de seguridad, es muy aéreo pero tiene muy buenos apoyos para los pies, la peor parte esta cuando ya abandonas las cadenas, ya que tienes que descender unos metros por un terreno muy inestable. Aun estabamos en la parte española y la niebla nos impedio en todo momento distiguir la brecha, seguimos subiendo pegados a las paredes del acantilado hasta que un breve momento la niebla nos medio dejo adivinar los contornos de la bercha. Venga chicos que ya estamos se escucho, la niebla en la parte francesa era menos intensa y ya divisábamos el gran nevero que baja de camino al altiplano que hay antes del refugio. Nos paramos un momento para decidir si hacíamos uso de los grampones y el piolet, los habíamos paseado gran parte del tiempo así que no cabían dudas. Que mejor ocasion para practicar que la que se nos presentaba, así que allí nos tienes a los 11 poniéndonos esos artefactos en los pies, alguno se lió y se los ponía alreves. El uso de los grampones nos permitió bajar con una tranquilidad que no hubiéramos tenido de bajar sin ellos. La bajada fue rápida y las cámaras de fotos no dejaron de disparar ni un momento, el lugar y el momento se prestaban. Hora de comer, desde el altiplano ya podíamos distinguir el refugio de Sarradets así que decidimos hacer un alto en el camino y disfrutar de las vista y del picnic que llevábamos . Una vez repuestos iniciamos el descenso que nos llevaría al fin de la etapa, el refugio nos sorprendió negativamente ya que si el de Goriz deja mucho que desear este no le anda a la zaga e incluso en varias cosas es bastante peor y me refiero a las infraestructuras mas que al personal y la comida.

Nevero de bajada hacia Sarradet el grupo con los grampones puestos disfrutando como niñas
Nevero de bajada hacia Sarradet, el grupo con los grampones puestos disfrutando como niñ@s

 

Y llego el día, de Sarradet a Torla, se cierra el circulo

Y llego el día en que regresábamos al punto de partida. Cabe destacar las impresionante vistas que se pueden disfrutar en este enclave, con la brecha de Roland a un lado y la impresionante cascada del circo de Gabarnie al frente. Teníamos que salir del refugio de Sarradets y llegar a Torla para dar por concluidas nuestra rutas por el magnifico parque natura de Ordesa y Monte Perdido. La noche había sido de lo mas movida con una tormenta que descargo durante horas y que no presagiaba nada bueno para el día. Pero cuando nos levantamos solo quedaban vestigios de tan poderosa tormenta. En el refugio coincidimos con una familia de la cual recuerdo el nombre de Roger chaval de 8 años que congenio conmigo al instante, la verdad es que me llena de alegría ver una familia al completo disfrutando de estos parajes. También me sorprendió Foc un perro pastor alemán con un ojo azul y otro marrón que acompañaba a un grupo de tres chicas que esa mañana iniciaban la subida hacia la brecha llevando en las alforjas su sustento y es que la montaña como la vida hace extraños compañeros de viaje. La mañana era fría y con visos de llover así que nos vestimos de acorde a las circunstancias y comenzamos la marcha con las mochilas de nuevo hasta los topes. En el primer collado nos sorprendió las ráfagas de viento que te hacían perder el equilibrio y que una vez salvado ese punto desaparecieron como habían aparecido. En la bajada tuvimos que extremar las precauciones ya que el terreno estaba mojado de la noche anterior y de la multitud de de meandros y cascadas que nos llegamos a encontrar a lo largo del recorrido. El tiempo seguía inestable con lo cual íbamos quitando y poniendo ropa según el momento. Una vez llegados al collado de Bujaruelo el paisaje cambio y los pastos ganaron terreno a la roca pelada del tramo anterior. Un nos quedaba un largo descenso hasta llegar a San Nicolas de Bujaruelo donde disfrutamos de su puente romano y de un entorno paradisíaco, aquí tres de las chicas decidieron coger un taxi hasta Torla, cosa que nos vino de perlas ya que pudimos descargar nuestras mochilas y deshacernos de los grampones y piolets. Los demás habíamos acordado llegar a Torla andando pero antes nos dimos un homenaje con unas viandas y unas cervezas en el mesón de san Nicolas. Después enfilamos el camino que te lleva al puente de los Navarros, transitando a la vera del rio entre bosques tupidos pudimos disfrutar de un panorama que no habíamos tenido el los días anteriores de alta montaña y aunque los diez kilómetros que recorrimos se hicieron duros mereció la pena. Ya en Torla cerveza ducha caliente después de unos días sin poder disfrutar de ella. A 21 horas nos esperaba el premio final, un chuleton de medio kilo acompañado de su respectivo vino del país, el fin de fiesta estuvo bastante deslucido por el tipo de música del local donde fuimos a parar, también influyo el cansancio por o menos por mi parte y así acabo lo mas interesante de este viaje, espero no haberos aburrido con mis palabras y si ha sido así por lo menos poderlo compensar con mis fotos.
Agur, nos vemos en los caminos salud dos.

Aquí se puede apreciar la alegría que le da a nuestro amigo y compañero de cordada Bernar cuando esta rodeado de bosques
Aquí se puede apreciar la alegría que le da a nuestro amigos y compañeros de cordada Bernar y Jaume cuando estan rodeados de bosques

12 comentarios sobre “Un viaje extraordinario

  1. Estupendas fotos Miquel, he leído rápidamente tu crónica y la de Fernando y puedo hacerme una idea de lo bien que los pasasteis .
    Voy a ir visualizando vuestros respectivos reportajes con más tranquilidad para poder apreciar y disfrutar de vuestras experiencias en Monte Perdido.
    Espero verte el próximo sábado haciendo el torrent des Gorg des dinners.

  2. Estoy disfrutando con la crónica de los días por capítulos. Lo de las fotos ya es otro cantar y las iré degustando tranquilamente durante estos días. Entraré próximamente a comentarlas cuando las haya visto todas porque voy despacio, despacio……..Brutal la de portada de la primera galería, esa cascada con esos rayos de luz tenue en la parte superior es espectacular. Voy a ir viéndome yo mismo en tus fotos ya que al igual que, imagino, te pasara a ti, hasta que no te ves en las de los otros parece que no estabas, jajaja.
    Poner solo un punto discordante a lo que escribes sobre la primera noche…..yo escribía justo lo contrario….quien tendrá razón?, será alguno de los escritos un tanto irónico? o por el contrario cada uno de los dos pensamos que realmente sucedió lo que escribimos?…..jajaja!!!!

  3. Empezaré valorando las galerías por etapas y al final de visualizarlas todas haré un comentario general.
    De la galería de ‘De Torla a Goriz’ la foto que destaco es la 90.

  4. De la galería de ‘De Goriz a Monte Perdido’ destacaría dos fotos la 113 y la 129. Me encantan esas perspectivas con tanta amplitud.

  5. De la galería de ‘De Goriz a Punta Tobacor’ la foto elegida por mí es la 2: las casualidades o los destinos habitualmente coinciden.
    La número 89 también me inspira relajación y dominio desde las alturas.

  6. De la galería de ‘De Goriz a Sarradets por la Brecha de Rolando’ mi foto preferida es la 206 la majestuosa ‘Brecha de Rolando’.

  7. De la galería de ‘De Sarradets a Torla’ mi foto elegida es la 42, altas y escarpadas montañas combinadas con esas nubes grises amenazantes.

  8. Mi comentario de este viaje que habéis realizado al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es que me dais mucha envidia (de la buena) ya que lo que yo conozco de Pirineos y de los Picos de Europa me apasiona.
    El sentirse en esos parajes rodeados de alta montaña, rios, lagos, bosques… a mi me dan una bocanada de oxígeno que me renueva los pulmones de aire puro y a mi mente la liberan de cualquier pensamiento ajeno al lugar en que me encuentro por lo que lo disfruto plenamente.
    Lástima del tema que comentas de los refugios, pero es que los de alta montaña tienen esos inconvenientes y las fechas de máxima afluencia es cuando mayor se aprecian. Hoy en día la montaña está tal vez algo masificada de ahí mi interés en hacer rutas en días de menos tráfico mochilero y menos ‘turísticas’. Los refugios que tenemos en Mallorca, como bien dijo una vez Bernar, son como hoteles. Los de los Pirineos suelen ser refugios para montañeros y tienen los servicios más deficientes y más escasos pero lo importante es encontrar donde cobijarse, dormir y, si puedes tomar un plato caliente ya es de agradecer.
    Lo importante es que hayáis pasado unos días fantásticos en ese medio que tanto nos gusta: la montaña.

  9. expectacular cronica miguel, por etapas y perfecta. De las fotos ya no te voy a decir…. bueno, si, te lo digo… cada vez te vas superando, son buenisimas. parece mentira que ya estemos aqui con nuestras rutinas diarias pero bueno, asi es y tambien es fantastico. Ya podemos empezar a vivir el proximo viaje, porque nuestros viajes duran un año y mientras lo preparamos ya estamos en él, no? ale ido!

  10. No tenía ocasion de ver las fotos antes,y lo que he visto y leído ahora me ha dejado alucinado,impresiónante,tremendamente precioso y la verdad no existe nada más bonito que el humano y la naturaleza….

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.